Extraído da página do jornal espanhol “PÚBLICO”,
eis um texto datado de hoje, que contém relevante informação sobre o tratado
comercial EU-EEUU que está, há alguns anos, a ser negociado entre os USA e a União
Europeia. É importante que aqui em Portugal se acorde, verdadeiramente, para o que está a ser
negociado, com riscos para a soberania do nosso país e para a qualidade da nossa
democracia. É insuportável qualquer sombra de secretismo que envolva o conteúdo
das negociações que fazem recear a legitimação de uma vassalagem estrutural dos estados democráticos às multinacionais e da Europa aos Estados -Unidos.
O texto intitula-se: “La
Izquierda Europea y Los Verdes protestan contra el tratado comercial UE-EEUU”
. É seu autor o jornalista Manuel Ruíz Rico. Diz-se : “IU también preguntará al Parlamento Europeo por qué ha declarado
secretos los documentos sobre las negociaciones del acuerdo hasta dentro de 30
años, en contra de la normativa comunitária”. Trata-se de um “Acto contra
el Tratado de Libre Comercio entre EU y EEUU”. Leia-se pois com atenção:
“La opacidad
sobre el TTIP suele ser total, pero a veces aparecen grietas que permiten
arrojar algo de luz sobre el polémico
Tratado de Libre Comercio que Bruselas y Washington negocian entre bambalinas.
Como respuesta a la petición de decenas de eurodiputados, críticos con el
oscurantismo de las negociaciones, la Comisión Europea permitirá este miércoles la lectura de
algunos documentos secretos sobre este acuerdo. Lo hará en
una habitación cerrada, a la que los eurodiputados no podrán acceder con cámaras ni teléfonos móviles, y en la que
durante un periodo de tiempo delimitado podrán leer algunos de los documentos
sobre este acuerdo. Hace unos meses, Izquierda Plural pidió al Gobierno que
paralizara las negociaciones, pero la mayoría del PP en el Congreso tumbó esta
iniciativa Para
protestar contra esta opacidad, evidente incluso en la forma de permitir el
acceso a estos documentos, el grupo de la Izquierda Unitaria Europea (GUE/ NGL) -Podemos, Izquierda Plural- y Los
Verdes (Equo) han convocado una protesta en el mismo edificio en el que
varios eurodiputados podrán dedicar unos minutos a inspeccionar los documentos
del TTIP, pasadas las 2 de la
tarde. "Si
llega seguridad, nos desplazaremos educadamente y sin quejas para no hacer
peligrar otro tipo de acciones en esta línea", apunta el comunicado del
GUE al que ha tenido acceso este diario, en el que piden la utilización del hastag
#StopTTIP, para que esta protesta llegue al mayor número de personas
posibles, en distintas lenguas.
IU entra en materia
La última y
hasta ahora más multitudinaria protesta contra el TTIP en nuestro país
tuvo lugar el pasado sábado. Hasta ahora, el polémico tratado que
permitirá a las multinacionales demandar a los estados por cifras millonarias
de verse afectadas sus inversiones en estos países había pasado casi
desapercibido para la opinión pública. Hace unos meses, Izquierda Plural pidió
al Gobierno que paralizara las negociaciones, o que crease una comisión
para explicar sus posibles efectos sobre los españoles, pero la mayoría del PP
en el Congreso tumbó esta iniciativa. Este martes,
Público ha accedido a las preguntas que IU planea formular al
Europarlamento para arrojar luz sobre la firma del TTIP, recordando que
Bruselas accedió a calificar como secretos parte de los documentos durante tres
décadas, o las posibles consecuencias del polémico acuerdo ISDS, que dará luz
verde a las multinacionales para demandar a los estados ante paneles de
arbitraje, y no ante los tribunales nacionales.
Pregunta ya formulada por Marina Albiol (7 de
octubre)
En una carta
titulada Arrangements on TTIP negotiating documents enviada el 5 de
julio de 2013 por Ignacio García
Bercero a Daniel Mullany, negociadores de la Asociación Transatlántica
para el Comercio y la Inversión por parte de la Unión Europea y los
EEUU respectivamente, el señor García Bercero asegura a su homólogo
estadounidense que las negociaciones del TTIP no se van a regir por la Ley
1049/2001, que permite al público y entidades legales el derecho a solicitar
documentos poseidos, transmetidos o recibidos por instituciones de la UE,
durante al menos 30 años (la carta puede leerse aquí). Albiol: "¿Bajo qué amparo legal se sostiene la
confidencialidad impuesta sobre toda documentación y negociación relacionada
con el TTIP?" ¿Informó el
señor García Bercero a la Comisión de que, en nombre de la Unión Europea, iba a
garantizar al señor Daniel Mullany algo que es claramente ilegal en la UE? En
caso afirmativo, ¿quién dio el visto bueno al señor García Bercero? ¿Bajo qué
amparo legal se sostiene la confidencialidad impuesta sobre toda documentación
y negociación relacionada con el TTIP?
Pregunta de Ángela Vallina
El Documento
secreto de 17 de junio de 2013 del Secretariado General del Consejo Europeo
sobre Directivas para la negociación del TTIP entre la Unión Europea y los
Estados Unidos de América señala en su punto número 1 que el Acuerdo está
basado en los valores comunes que incluyen, entre otros, la protección y
promoción de los derechos humanos y la seguridad internacional. En el Preámbulo
y Principios Generales, en el punto 6 reafirma esa coincidencia en valores
específicamente en las áreas de "derechos humanos, libertades
fundamentales, democracia y estado de derecho". ¿Considera la Comisión que
el mantenimiento del secreto negociador en materias que tendrán un impacto
irreversible en la vida de nuestras sociedades como: trabajo, seguridad
alimentaria, medio ambiente etc... es el modo en el que se cumple el Estado de
derecho en el ámbito de la
Unión Europea?
Pregunta de Javier Couso
El Documento
secreto de 17 de junio de 2013 del Secretariado General del Consejo Europeo
sobre Directivas para la negociación del TTIP entre la Unión Europea y los
Estados Unidos de América señala en su punto número 1 que el Acuerdo está
basado en los valores comunes que incluyen, entre otros, la protección y
promoción de los derechos humanos y la seguridad internacional. En el Preámbulo
y Principios Generales, en el punto 6 reafirma esa coincidencia en valores
específicamente en las áreas de "derechos humanos, libertades
fundamentales, democracia y estado de derecho".¿Considera la Comisión que
privar a la opinión pública del conocimiento sobre las cuestiones que se están
debatiendo a propósito primero del Tratado con Canadá y ahora con Estados
Unidos, es la manera de cumplir las exigencias de un Estado de Derecho?
¿Considera la Comisión que privar a la opinión pública del conocimiento sobre
las cuestiones que se están debatiendo a propósito primero del Tratado con
Canadá y ahora con Estados Unidos, es la manera de cumplir las exigencias de un
Estado de Derecho?
Pregunta de Paloma López
El Documento
secreto de 17 de junio de 2013 del Secretariado General del Consejo Europeo
sobre Directivas para la negociación del TTIP entre la Unión Europea y los
Estados Unidos de América, señala en su punto número 1 que el Acuerdo está
basado en los valores comunes que incluyen, entre otros, la protección y
promoción de los derechos humanos y la seguridad internacional.En el Preámbulo
y Principios Generales, en el punto 6 reafirma esa coincidencia en valores
específicamente en las áreas de "derechos humanos, libertades
fundamentales, democracia y estado de derecho".¿Considera la Comisión
adecuado el nivel de acceso a la información relacionada con la negociación del
TTIP, de manera que las y los diputados del Parlamento Europeo puedan cumplir
con sus exigencias de representación pública y política? ¿Cree la Comisión que
se satisfacen así las exigencias de un Estado de Derecho en materia de publicidad
y transparencia?
Pregunta de Javier Couso
El pasado 27
de septiembre en el contexto de la Cumbre UE-Canadá fue firmado y conocido por
primera vez en su integridad, el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA,
por sus siglas en inglés). Los textos suman un total de 1.500 páginas que
incluyen el texto mismo del acuerdo más los anexos. El acuerdo trata una
muy diversa cantidad de temas e incorpora cuestiones que pueden afectar de
manera notable a la capacidad de las instituciones nacionales para realizar
políticas públicas en casi todos los ámbitos. ¿Considera la Comisión que este
proceder -el conocimiento completo de un texto de tanta relevancia, el mismo
día de su firma- es el modo de cumplir las exigencias de transparencia,
información y responsabilidad de las instituciones propias del Estado de
Derecho?
Pregunta de Paloma López
López: "¿Puede garantizar la comisión que no se
presentarán demandas como la realizada por la farmacéutica Achmea
contra el gobierno de Eslovaquia por intentar establecer un sistema único de
salud pública?" El pasado 27
de septiembre en el contexto de la Cumbre UE-Canadá fue firmado y conocido por
primera vez en su integridad, el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA,
por sus siglas en inglés). Los textos suman un total de 1.500 páginas que
incluyen el texto mismo del acuerdo más los anexos. El acuerdo trata una
muy diversa cantidad de temas e incorpora cuestiones que pueden afectar de
manera notable a la capacidad de las instituciones nacionales para realizar
políticas públicas en casi todos los ámbitos.Entre los temas tratados se
encuentra una definición de inversión que incluye: compromisos de capital, o de
otros recursos, la expectativa de ganancia o beneficio, o la asunción de
riesgo, y una determinada duración. ¿Considera la Comisión que esta definición
tan amplia de lo que es una inversión protege suficientemente a los estados
contra demandas de empresas multinacionales presentadas contra gobiernos
legítimos en el ejercicio de sus competencias democráticas? ¿Puede garantizar
la comisión que no se presentarán demandas como la realizada por la
multinacional farmacéutica Achmea contra el gobierno de Eslovaquia por el
intento de este de establecer un sistema único de salud pública?
Pregunta de Ángela Vallina
El pasado 27
de septiembre en el contexto de la Cumbre UE-Canadá fue firmado y conocido por
primera vez en su integridad, el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA,
por sus siglas en inglés). Los textos suman un total de 1.500 páginas que
incluyen el texto mismo del acuerdo más los anexos. El acuerdo trata una muy
diversa cantidad de temas e incorpora cuestiones que pueden afectar de manera
notable a la capacidad de las instituciones nacionales para realizar políticas
públicas en casi todos los ámbitos. El acuerdo incorpora un mecanismo de
resolución de las diferencias entre inversores y estados (ISDS por sus siglas
en inglés) que está en el centro de las preocupaciones de las instituciones
representativas. Por cuanto la experiencia muestra el poder que este tipo de
acuerdos ha otorgado a las empresas multinacionales. ¿Considera la
Comisión que las limitaciones y protecciones que forman parte del Acuerdo serán
suficientes para asegurar la capacidad de las instituciones democráticas para
ejercer sus obligaciones? ¿Qué limitaciones cree la Comisión que estos Acuerdos
pueden imponer sobre las políticas públicas que puedan desarrollar en el futuro
próximo las instituciones democráticas en materias como salud, seguridad
alimentaria y protección del medio ambiente?
No
site do jornal espanhol Público o intelectual e politólogo brasileiro Emir Sader publicou o texto “La gran
polarización de la era neoliberal”,
no passado dia 12/10/2014. É mais um comentário esclarecedor sobre as eleições
brasileiras, sobre o que representam as duas candidaturas em confronto. Eis o
texto:
“Nuevamente se
enfrentan en Brasil el Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido de la Social Democracia
Brasileña (PSDB). Se trata de una repetición burocrática del
pasado. ¿Refleja una falta de renovación en la política? ¿O es la misma
realidad que permanece y plantea a Brasil —y a América Latina— las mismas
alternativas?
El Gobierno de Cardoso
y los gobiernos del PT han polarizado la vida política brasileña de los últimos
20 años, ya que se corresponden con las alternativas centrales de nuestro
tiempo: neoliberalismo frente a antineoliberalismo. El primero ha representado,
de forma ortodoxa, un programa neoliberal que logró contener la inflación, pero
al precio de un acentuado proceso de exclusión social que acabó
volviendo a ella y con el país en una profunda y prolongada recesión.
Los gobiernos del PT se
han constituido en base a las siguientes premisas antineoliberales:
a) Modelo de desarrollo
económico con distribución de renta en lugar de la prioridad del ajuste
fiscal.
b) Prioridad de la integración regional y los intercambios Sur-Sur, con el
rechazo a los Tratados de Libre Comercio con EEUU.
c) Rol activo del Estado como inductor del crecimiento económico y garantía de
los derechos sociales, en contra de la centralidad del mercado.
Desde entonces las
alternativas de Brasil han girado alrededor de ese eje: neoliberalismo o
antineoliberalismo. La derecha no ha encontrado alternativa, aunque haya
esbozado un camino distinto con José Serra, en la campaña de 2010, para volver
al mismo cauce del Gobierno de Cardoso. Eduardo Campos llevó
al Partido Socialista Brasileño (PSB) a romper con el PT, pero tanto él como
Marina Silva recayeron en alianzas estratégicas con el PSDB alrededor de
propuestas de neto corte neoliberal.
La izquierda radical
tampoco ha logrado formular un proyecto alternativo al del PT, que le
permita aglutinar fuerzas propias, permaneciendo —como se ha confirmado en
estas elecciones— como partidos sin capacidad de constituir una fuerza propia y
así romper la polarización fundamental del campo político. Éste sigue
reflejando la gran polarización del período histórico actual, entre neoliberalismo
y posneoliberalismo.
Por esas razones,
parece redundante la oposición entre PT y PSDB, porque corresponde a la
era neoliberal, todavía hegemónica a escala mundial y en América Latina.
Teóricamente se puede divagar sobre el problema, pero la realidad es implacable
y determina los proyectos que corresponden a la situación concreta del período
histórico actual. El resto queda en el papel.
Los gobiernos
progresistas latinoamericanos, con sus particularidades, corresponden a esa
polarización. Por ello perduran en el tiempo. Hugo Chávez y las fuerzas que lo
suceden en Venezuela. Evo Morales en Bolivia. El kirchnerismo en Argentina. El
Frente Amplio en Uruguay. Rafael Correa en Ecuador. El PT de Lula y Dilma en
Brasil.
Porque son gobiernos
que contestan al desafío más grande de nuestra época: la superación del
neoliberalismo y la construcción de alternativas a ese proyecto de
radicalización del capitalismo. La polarización de hoy actualiza la
contradicción fundamental de Brasil y América Latina contemporáneos, entre
neoliberalismo y posneoliberalismo.”
A importante revista brasileira de
grande circulação CartaCapital publica hoje
no seu site uma entrevista conduzida
por Mino Carta ao ex-presidente Lula que incide principalmente sobre as eleições
brasileiras, cuja segunda volta vai decorrer
no próximo dia 26. Como afirma Lula : "Não é Dilma contra Aécio. São projetos diferentes de
sociedade".
A entrevista é antecedida por um texto
de enquadramento. Ei-los:
O avanço vai
muito além do Bolsa Família, diz Lula. "O que se deu com o
microempreendedor, com a aprovação da Lei Geral da Pequena e Média empresa, com
a abertura do crédito consignado, é extraordinário"
O jornal argentinoPágina 12 publicou recentemente uma entrevista
ao economista João Pedro Stedile,
dirigente histórico do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra. Feita em Brasília, pelo jornalista Dario Pignotti, ela incide sobre as
eleições brasileiras, que vão decorrer amanhã, sobre o seu contexto e as
perspetivas que podem abrir.
Pode ajudar-nos a compreender o que
está em causa nas eleições de amanhã o que nos vai dizer um dirigente popular e emancipatório, em consonância
com o essencial dos objectivos do PT ( partido de Lula e de Dilma), bem como
com o designio esencial do actual governo, mas contudo independente, em face de
um e de outro, por fidelidade à natureza e aos objetivos do movimiento de que é
um dos líderes mais marcantes.
A incerteza quanto aos resultados mantém-se. Não é impossível Dilma vencer
à primeira volta, mas se houver segunda volta a sua vitória não está desde já adquirida,
embora seja provável. Nos últimos días tem também surgido incerteza quanto ao
candidato que disputará com Dilma numa eventual segunda volta. Antes Marina
Silva parecía ter vantagem, mas Aécio Neves tem vindo a aproximar-se dela nas mais
recentes sondagens.
Sigamos então o texto de Dario Pignotti e a correspondente
entrevista ao líder dos “sem terra”:
“João Pedro Stédile, dirigente
histórico del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, plantea que
los gobiernos de Dilma Rousseff, candidata a la reelección, y Luiz Inácio Lula
da Silva “fueron importantes para contener al neoliberalismo” a fuerza de
redistribuir un Estado jibarizado en la década del ’90. Para el referente del
mayor movimiento social brasileño, la opositora Marina Silva,
que irrumpió en la campaña como favorita hace dos meses, dilapidó sus chances
de imponerse en los comicios presidenciales en los que Dilma se perfila como
favorita.
Una encuesta de Datafolha publicada
ayer por la noche indica que la mandataria tiene el 40 por ciento de las
intenciones de voto contra el 24 de la ambientalista Silva
y el 21 de Aécio Neves, del Partido de la Socialdemocracia
Brasileña. Si la candidata del Partido de los Trabajadores
venciera este domingo, o en el ballottage del 26 de octubre, se verá obligada a
revisar la alianza en la que se apoyó para gobernar y aplicar un modelo
“neodesarrollista”, observó el economista Stédile en diálogo con Página/12.
–¿En estas elecciones
se somete a votación la gestión de Dilma o lo hecho en los tres gobiernos
petistas?
–Los gobiernos de Lula y Dilma fueron
el resultado de una amplia coalición de fuerzas sociales y políticas, con todas
las clases, las burguesías financiera e industrial, el agronegocio, la clase
media, los trabajadores, los campesinos y los brasileños más pobres. Fueron
gobiernos importantes para contener al neoliberalismo, permitieron llevar
adelante un programa neodesarrollista, basado en el trípode compuesto por la
revalorización del papel del Estado, del crecimiento de la economía basado en
la actividad industrial y la redistribución de la renta. Esos gobiernos
de composición de clases llevaron adelante un programa que ya no es viable,
aquel pacto se rompió y parte de la burguesía apoya a la oposición. Luego
de doce años de gobiernos petistas no existen condiciones objetivas, internas y
externas, para renovar ese pacto. Los gobiernos de Lula y Dilma transcurrieron
en un período de retroceso del movimiento de masas y reflujo de las
organizaciones de la clase trabajadora.
Si se ganaron las últimas tres
elecciones esto fue porque parte de la burguesía se dividió y el PT, el mayor
partido de la izquierda electoral, no tuvo la voluntad política de realizar un
trabajo de formación política e ideológica. No hubo un proceso de ampliación de
la participación popular en los gobiernos del PT, y es por esto que enfrentamos
una crisis ideológica y la crisis del modelo de representación que generó las
manifestaciones de junio del año pasado.
–En caso de
ballottage, ¿cuál será el rol de Lula en la campaña?
–Considero que Lula es importante para
fortalecer la identidad del voto por Dilma, en los trabajadores y los más
pobres. Lula sigue siendo el mayor líder popular del país, por toda su
trayectoria, y por tanto su peso es decisivo. Esto quedó demostrado en las
iniciativas, como el acto reciente en Río de Janeiro de defensa de Petrobras
como empresa pública, en defensa de que el petróleo sea explotado en beneficio
del pueblo.
–¿Cómo imagina un
segundo mandato de Dilma?
–Creo que lo que ocurra en el segundo
mandato no depende sólo de la voluntad de Dilma, todo presidente depende de la
correlación de fuerzas en la que se inscribe su gobierno y la capacidad de
movilización social. Como ya dijimos antes, ella deberá cambiar alianzas porque
el programa neodesarrollista dejó de ser viable y por eso parte de la burguesía
que la apoyó ahora está con Aécio o Marina. Dilma deberá dar respuesta a la
demanda de cambios profundos, estructurales en el sistema tributario, en el
actual modelo económico de superávit primario que deberá ser cambiado por otro
que destine ese dinero a las políticas de educación, salud, vivienda,
transporte público de calidad, la reforma agraria.
–Las protestas de
2013 fueron un punto de inflexión, ¿considera que habrá otras?
–Uno puede esperar que se retomen las
movilizaciones de masa a favor de los cambios y que la burguesía se oponga a
éstos, endureciendo su tono opositor aferrándose a los privilegios que todavía
detenta y exigiendo un realineamiento económico con Estados Unidos. El próximo gobierno
será un período de disputas y si Dilma no opta por una inflexión clara hacia el
cambio tendremos cuatro años de crisis políticas e inestabilidad.
–El MST, los
sindicatos y otros movimientos recogieron casi 8 millones de firmas por la
reforma política. ¿Cuál es su balance?
–El plebiscito popular fue un
acontecimiento de pedagogía política de masas para provocar el debate sobre la
reforma política, para superar la crisis de representación que enfrentamos.
Luego de esta fase vamos a trabajar por la realización de un plebiscito legal
para la concreción de una reforma política a través de una asamblea
constituyente. Por suerte, los principales líderes populares como Lula
comparten la idea de que sin una constituyente no es posible lograr una reforma
política, y sin ella el próximo gobierno va a quedar de manos atadas y el
pueblo volverá a salir a la calle, pero más indignado que en 2013.
–Marina Silva emergió
como la representante de los disconformes de 2013, pero esa imagen parece
haberse derretido. ¿Es así?
–Marina no puede ser considerada una
líder popular, con raíces en la lucha de masas, hay que recordar que su
trayectoria política fue construida en la vida institucional, ella fue
concejal, senadora y ministra. Marina no tiene una formación política lo
suficientemente sólida para encabezar un proceso de cambios profundos y por eso
su discurso cambia según las circunstancias. Esta inconsistencia hizo que la
juventud que la vio como una alternativa ya cambió de voto.
–¿Marina y Aécio
Neves son los candidatos de los banqueros?
–Con un capitalismo cada vez más
internacionalizado y hegemonizado por el sector financiero y las corporaciones
transnacionales, las elecciones están cada vez más influenciadas por
representantes del capital internacional. La candidatura de Aécio Neves
representa a fuerzas sociales que quieren el retorno puro y simple del
neoliberalismo y de la política sumisa con Estados Unidos. Marina representa a
fuerzas dispersas con bajo nivel de organización política, y con el clima
emocional causado por la muerte del candidato Eduardo Campos (el 13
agosto de 2014) aumentó sus posibilidades pero esto atrajo hacia ella
oportunistas de todo tipo, venidos de la derecha, de centro y algunos
ambientalistas. No creo en la posibilidad, de una victoria de Marina, porque
estimo que no logrará reunir tras de sí a fuerzas sociales y populares
suficientes.
1. As eleições primárias realizadas pelo PS, para
designar o seu próximo candidato a primeiro-ministro e o seu resultado
representam um facto político muito relevante, com óbvias consequências no
futuro próximo, quer à escala nacional, que no plano interno do PS.
Tal como em muitas
outras pugnas dentro do PS, estive do lado dos vencidos. Mas, naturalmente,
fiel à ética democrática, reconheço a legitimidade dos vencedores e partilharei
com eles as lutas políticas que o PS vai travar. Continuarei dentro das minhas
possibilidades no quadro do PS e fora dele a luta por um outro tipo de
sociedade.
2. Enquanto socialista, não encaro essa opção como
um pálido conceito sépia que se armazene na nossa memória, como uma vaga
saudade ou como um generoso perfume, simbolicamente humanista, que se usa com
parcimónia. Encaro-a como o cerne da minha vivência cívica, como a cor
indelével do meu horizonte. Por isso, para mim a política é a instância
determinante da luta anticapitalista, naturalmente, materializada pelas
mediações táticas que a via reformista, que assumo, implica e incorpora.
Via reformista que é um
processo gradual, mas persistente, de transformação social, que implica uma
pilotagem rigorosa e corajosa, na viagem de saída do capitalismo e de uma
consequente aproximação ao horizonte socialista. Sem um condicionamento efetivo
das suas políticas e práticas sociais por esse sinal estratégico global e de
última instância, os socialistas estão condenados a uma navegação de cabotagem
que os coloca objetivamente numa eterna defensiva que, por sua vez, facilmente
corre o risco de os converter em agentes involuntários daquilo que queriam
combater. Sem a referência a um horizonte socialista, os socialistas enquanto
tais ficam sem futuro.
Este condicionamento não
dispensa rigor e acerto na construção de um programa político que o projete na
ação quotidiana e que traduza quer o imperativo de uma gestão eficaz da
sociedade, ainda sob a égide do capitalismo, quer a participação no impulso
transformador que acelere a metamorfose, rumo ao pós-capitalismo, que uma
sobrevivência digna da humanidade exige. Mas só esse condicionamento pode dar à atividade política uma cor
futurante.
3. Por isso, a partilha desse horizonte surge como
uma convergência que em si congregará com naturalidade todos os socialistas.
Aliás, só esse horizonte, verdadeiramente, pode ser o cimento duradouro de uma
unidade autêntica, ponto de partida para uma comunhão quanto aos caminhos
necessários para aí chegarmos, bem como
quanto aos objetivos práticos intermédios mais limitados que
consubstanciam a vida quotidiana do
partido.
Valorizando o desígnio
histórico de apressar uma saída gradual mas efetiva do capitalismo, mais fácil
é atenuar quaisquer crispações circunstanciais, geradas pelas naturais
competições internas que possam ocorrer. Mais fácil será definir os eixos
estruturantes da nossa política, no plano programático; o modo de articulação
do partido com a sociedade, nomeadamente, com os movimentos sociais; a sua
imbricação com todas as organizações e práticas sociais que resistem no seio do
sistema capitalista, pela afirmação de uma lógica que as distingue dele e o
transcende; um modelo de Estado social transformador que seja capaz de acelerar
a metamorfose histórica em causa. A unidade quanto às linhas de orientação que
correspondem a cada um destes planos reforçará ainda mais o cimento agregador
que acima mencionei. É nestes planos que se situam os alicerces da unidade
entre os militantes e simpatizantes do PS, uma unidade que naturalmente
comporta uma pluralidade de opiniões quanto
às questões particulares que
fazem o dia a dia da vida partidária.
Pluralidade essa que só enrique a
unidade e robustece politicamente o partido.
Estamos pois longe da
unidade enquanto simples retórica, traduzida num discurso de “narizes de cera”
mais do que previsível que nada significa, apenas se destinando ao consumo
mediático. Também estamos longe da estranha afirmação de que a unidade foi conquistada pelo resultado das primárias,
em virtude da vantagem obtida pelo vencedor, que assim seria a própria
substância da unidade enquanto o vencido seria a irrelevância, o zero quanto à
unidade. É bom que se não esqueça que
esse imaginado “tudo” é pouco mais do que o dobro do que aquele “zero”. E um
“zero” que supera as cinquenta mil
manifestações de concordância e apoio, não pode ser negligentemente ignorado,
por uma qualquer condescendência melíflua ou por uma qualquer agressividade
bronca. Longe fica igualmente a redução da unidade a uma cooptação de notáveis
ou de notabilíssimos, entre os vencidos, para altos cargos ou vastos
protagonismos. É preciso ter em conta o coração e a cabeça de algumas dezenas
de milhares de socialistas e não a hipotética vassalagem de uns tantos.
De facto, dentro de um
partido democrático, que queira assumir-se como fator de transformação da
sociedade e como instância dirigente dessa transformação, a unidade interna é
um processo sempre em aberto que todos os dias está em causa. Há episódios que
podem tornar a unidade mais vulnerável, como agora acontece, mas eles não
revelam um problema novo. Apenas agravam uma complicação corrente.
4. O congresso do PS que aí vem será uma
oportunidade única para dar alicerces mais sólidos à unidade interna do
partido. Para isso, podem ser seguidos vários caminhos. Mas, julgo eu, ser
indispensável que ninguém atue com reserva mental e que não se construam
edifícios de retórica em torno de pequenas questões (ainda que relevantes),
para assim, menos visivelmente, se fugir às grandes questões, à discussão das
grandes linhas de orientação estratégica, a uma clarificação do sentido das
posições do PS, quanto a alguns aspetos nucleares da política e da sua própria
identidade.
Acabo de ver imagens na televisão da parte final das
campanhas para as primárias no PS.
Comparo duas das imagens que vi. António José Seguro
foi interpelado em Gaia, sozinho. António Costa foi interpelado no Porto, mas entre os
poucos rostos focados bem juntinhos ao dele como pano de fundo, foi bem sublinhada
a presença de Guilherme
Pinto, eleito em 2013 para a Câmara de Matosinhos numa lista
que combateu e venceu a lista autárquica do PS.
Há aqui todo um simbolismo que dá que pensar. Será que
na esteira de uma hipotética vitória de António Costa seria
concedido a todos os militantes o direito de apresentarem listas de alternativa
às do PS nas próximas eleições autárquicas?
Sentaram-se circunspectos e graves num restaurante suave com
os verdes da paisagem intrometendo-se na brancura das toalhas, com peso e
medida. Acompanhava-os um Candidato com o sorriso guloso de quem agradece.
Ele estava ali para agradecer a subida honra de um apoio. Os
quatro estavam ali como destinatários pesados dessa honra e como sujeitos da
ostensiva transcendência desse apoio.
Com solenidade um dos apoiantes leu um texto em nome dos
quatro. Num gesto que oscilou entre a generosidade e a hipocrisia o Candidato
que ali não estava recebeu uma palavra amiga. O Candidato que ali estava foi
ungido com a larga bênção dos quatro tigres. Uma bênção irrestrita, generosa e
vaga que o alcandorou ao pedestal de uma vocação irreprimível de vencedor e ao
luminosos destino de salvador do PS, da esquerda e do país.
Uma brisa exaltante perpassou pelos sorrisos contidos
daquela fé tão forte. Os tigres e o Candidato apoiado soltaram confiantes a
esperança. Estava ali um vencedor e isso mesmo era atestado solenemente.
Esperava-se no rugido
dos quatro a afirmação de ideias que procurassem o futuro, que o antecipassem na imaginação socialista
de quem não se deixa fechar no cinzento triste que nos asfixia. Esperava-se ao
menos a impregnação da preferência pelo Candidato ungido, por uma razão política substancial que
traduzisse um caminho próprio que o outro não seguisse. Em vão, apenas a fé
plana de que com este Candidato nós ganharemos o campeonato e com o outro não.
Calculo que o almoço tenha decorrido com toda a elegância e
alguma melancolia, absorvido pelo apoio suave, concedido com gravidade e
circunspecção ao Candidato que agradeceu. No plano da disputa interna do PS,
foi certamente uma almoço rentável para o Candidato apoiado. Politicamente, no
entanto, foi um almoço triste.
No
excelente jornal espanhol Público, foi recentemente (18.08.14) difundido
um texto sobre o que está a ocorrer na Ucrânia e sobre o modo como o complexo
mediático internacional dominante a isso se refere. Merece ser lido. As versões
unilaterais sobre o que ali se passa são demasiado primárias para serem
verdadeiramente esclarecedoras.
É
seu autor Vicenç Navarro que foi Catedrático de Economia Aplicada na
Universidade de Barcelona, sendo actualmente
Catedrático de Ciências Políticas e Sociais, Universidade Pompeu Fabra (Barcelona). É
também professor de Políticas Públicas na John
Hopkins University (Baltimore, EEUU) . É um dos investigadores espanhóis
mais citados na literatura científica internacional em ciências sociais.
“Cuando se escriba la historia de lo que está ocurriendo
en Ucrania, espero que se documente claramente la enorme manipulación que los
medios de mayor difusión en España están realizando sobre lo que está
ocurriendo ahora en aquel país. La versión oficial, sin ninguna voz alternativa
que la desmienta, es que la población en Ucrania desea la libertad, lo que
significa integrarse en la
Unión Europea, frente a unas fuerzas pro rusas que están
lideradas y manipuladas por el dirigente ruso Vladímir Putin, que desea la
escisión de las partes del este y del sur de Ucrania y su integración en Rusia.
La guerra que estamos viendo en aquel país se está llevando a cabo también a
nivel mediático, ocultando hechos, exagerando otros y mintiendo a mansalva.
A los que sean escépticos respecto a la credibilidad de
los medios les aconsejo que, además de leer mis artículos (“Lo que no se está
diciendo sobre Ucrania”, Público, 18.03.14; “Lo que no se está diciendo sobre
Ucrania. Parte II”, Público, 31.03.14; “Las falsedades de los mayores medios
españoles en su cobertura de Ucrania”, Público, 24.04.14), lean la entrevista a
Volodymyr Ishchenko (a partir de ahora VI), director de la revista de
izquierdas ucraniana Spilne, publicada en el último número (nº 87) de New Left
Review (pp. 7-33). La Ucrania que este autor, sociólogo de formación, describe
y la que usted conoce a través de los rotativos de mayor difusión no se parecen
en nada. Está claro que una de las versiones de Ucrania –la de VI o la de los medios
españoles de mayor difusión– no responde a la realidad. La
evidencia, fácilmente contrastable, señala claramente que son los mayores
medios de información los que han falsificado la situación.
VI indica que Putin es un oligarca ruso carente de
sensibilidad democrática. Hasta aquí nada nuevo. Ahora bien, la gran diferencia
es que la evidencia existente, mostrada por VI, no avala la postura promovida
por los medios de información de que Putin desea integrar a Rusia las partes
sur y este de Ucrania. Como VI indica, tal integración le supondría un enorme
coste económico a Rusia, y lo que es igualmente importante, no tendría ni las
garantías ni la seguridad de que pudiera controlar al movimiento pro ruso que
ya existe en estas partes de Ucrania. En realidad, estos movimientos pro rusos
están muy inspirados por la experiencia ocurrida en Ucrania durante la II Guerra Mundial.
Su memoria y punto de referencia histórico es más la Unión Soviética
que Rusia. La memoria histórica viva en esas partes de Ucrania es la que
recuerda la lucha de las clases populares, como parte de la Unión Soviética,
contra el nazismo, incluyendo el fascismo ucraniano, cuyos herederos están hoy
muy bien representadas en el gobierno ucraniano, controlando puestos
estratégicos, tanto en el gobierno actual de Ucrania como en el movimiento
nacionalista ucraniano y en el movimiento Maidán, que desean hoy la integración
de Ucrania en la Unión
Europea.
VI señala que los símbolos y la narrativa de la mayoría
de movimientos pro rusos del sureste de Ucrania son los del lado soviético
durante la II
Guerra Mundial. De ahí que VI subraye que lo último que desea
Putin es, precisamente, recuperar el proyecto soviético en Rusia. Es más, la
notable simpatía que estos movimientos están generando en Rusia está poniendo a
Putin en una situación muy incómoda. Putin pagaría un coste político elevado si
se presentara como anti movimiento pro ruso en Ucrania (que tiene un importante
componente pro soviético). Este movimiento originalmente no era secesionista,
pero se está transformando en tal, en respuesta a la postura anti rusa del
nacionalismo ucraniano, que ha ido adquiriendo un tono fascista más y más
acentuado, con actitudes nazis, alabando y considerándose sucesor de las tropas
ucranianas pro nazis que lucharon contra la Unión Soviética. Esta
actitud se mostró en su máxima expresión cuando se quemaron vivos a treinta
manifestantes pro rusos en el incendio provocado por los pro nazis en el
edificio central de los sindicatos donde estaban refugiados tales
manifestantes. Tal como ha indicado el Profesor Stephen Cohen, uno de los
mayores expertos en temas soviéticos en EEUU, se está reviviendo la II Guerra Mundial
en el territorio ucraniano (Stephen F.
Cohen “Kiev’s Atrocities and the Silence of the Hawks”, The
Nation, 04.08.14).
La enorme influencia de la ultraderecha en el gobierno
ucraniano y en la dirección de algunos movimientos anti rusos se debe, en gran
parte, a su capacidad organizativa y medios proveídos, en parte, por las
oligarquías ucranianas, así como el apoyo recibido del gobierno federal de EEUU
y de la Unión
Europea. No refleja la opinión del pueblo ucraniano que
reside tanto en el este como en el oeste (la mayoría de la población ucraniana
no apoya la integración de Ucrania en la OTAN, deseo sí expresado por el
gobierno de Ucrania), aun cuando el nacionalismo, sin alcanzar las expresiones
pro nazis de la ultraderecha, está extendido entre la mayoría de la población
del oeste de Ucrania.
La guerra civil en
Ucrania: quién es quién
Es también interesante subrayar que la intervención
militar de lo que se llama “ejército ucraniano” es más una intervención de
grupos armados próximos a la ultraderecha que no de unidades del ejército
ucraniano. El generalato no se fía del comportamiento de los soldados regulares
del ejército. Y los grupos armados son grupos altamente ideologizados
pertenecientes, en su mayoría, a la órbita de la ultraderecha (tal como ha
señalado The New York Times, 10.08.14, p.7). Es un error creer (como así hacen
los firmantes del manifiesto de apoyo a los movimientos ucranianos a favor de
su integración en la UE, y que incluyen a Ulrich Beck, Claus Offe, Slavoj Zizek
o Saskia Sassen, entre otros) que la mayoría de la población del oeste
favorable a la integración en la UE son fuerzas progresistas, “cuya integración
en la UE contribuirá a hacer tal unión más justa” (ver el manifiesto “Support
Ukrainians and they can help us build a fairer Europe”, The Guardian, enero
2014). En realidad, estos movimientos apoyan un Estado jacobino que prohibió el
ruso como lengua oficial ucraniana (su visión del Estado es parecida a la de
los jacobinos españoles) y favorecen las políticas neoliberales impuestas por
la Troika (el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea
y el Banco Central Europeo), como hacen las derechas en España. En cuanto a las
fuerzas pro rusas, que en sus inicios eran más federalistas que secesionistas,
son milicias armadas, en su mayoría de origen civil, que tienen también el
apoyo de ciudadanos rusos pertenecientes en su mayoría a movimientos
nacionalistas rusos, así como de otros países que se identifican con su causa.
Su programa, por cierto, no es un programa de nacionalización de los
principales medios de producción (con notables excepciones), con escasa
incidencia en las coordenadas de poder existentes en estas partes de Ucrania.
Las supuestas
elecciones democráticas en Ucrania
Las elecciones a Presidente de Ucrania, presentadas como
necesarias para recuperar la credibilidad democrática del Estado, registraron
la mayor abstención que se haya producido en Ucrania después del colapso de la Unión Soviética. El
ganador fue el Sr. Petro Poroshenko, un billonario (la sexta persona más rica
de Ucrania, según Forbes) que controla algunos de los medios de información más
importantes del oeste de Ucrania. La gran mayoría de la población del este y
sur de Ucrania se abstuvo en las elecciones, habiendo indicado que su
abstención se debía a causas políticas: su distanciamiento con el resto de
Ucrania. En realidad, el movimiento Maidán, que inició las movilizaciones en
las plazas del oeste de Ucrania, son, sobre todo, clases medias y estudiantes
que, como subraya VI, han idealizado a la UE, deseando entrar en ella, incluso
a costa de las enormes medidas de austeridad que la UE y el Fondo Monetario
Internacional están poniendo como condición para la integración de Ucrania en la UE. El movimiento Maidán no
son los “indignados” de Ucrania, como erróneamente han presentado y descrito
los medios españoles. Sus propuestas son de claro tinte neoliberal, y entran en
conflicto con los deseos de las clases populares. Tales propuestas económicas,
sin embargo, no tienen gran visibilidad mediática, enfatizándose más su
nacionalismo que su neoliberalismo. En realidad, la revuelta del este y sur de
Ucrania es no solo una protesta frente al nacionalismo ucraniano
ultraderechista, sino también una protesta frente a su neoliberalismo. Uno de
los lugares donde esta protesta ha sido mayor es la región de Donetsk,
redefinida por lo pro rusos como la República Popular
de Donetsk. Ahora bien, tampoco hay que idealizar a las fuerzas pro rusas,
algunas de las cuales incluyen nacionalistas rusos próximos a la Iglesia Ortodoxa
rusa que desean prohibir el aborto en la nueva república. En este contexto, la
influencia extranjera, en ambos lados, complica la situación enormemente,
creando las bases para una nueva Guerra Fría que puede convertirse en caliente
en caso de que no haya un movimiento internacional de protesta.”