Mostrar mensagens com a etiqueta Argentina. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Argentina. Mostrar todas as mensagens

domingo, 22 de setembro de 2019

Stiglitz escalpeliza o desastre neoliberal na Argentina




Stiglitz escalpeliza o desastre neoliberal na Argentina

Reproduzo hoje uma entrevista, dada recentemente  por Joseph Stiglitz ao jornal argentino Página /12. Aí o reputado economista norte-americano escalpeliza a deriva  neoliberal liderada por Macri, atual presidente argentino, que tem vindo a arruinar o país.
É importante lê-la com atenção. Se virmos bem, no essencial, o “macrismo” é uma tradução argentina do caminho seguido pela direita portuguesa durante o “pafismo” que agora nos propõe toscamente recauchutada, ainda que  com diferentes maquilhagens, R. Rio e A.Cristas. Se os deixassem, intoxicariam de novo o país com os seus falsos remédios. Sigamos o que nos diz o referido jornal:
_______________

Entrevista exclusiva al prestigioso Premio Nobel Joseph Stiglitz:
“Macri y el FMI provocaron el desastre”

En diálogo con con Página/12, el economista afirmó que la política económica del gobierno fue “una apuesta fallida”, respaldada por una comunidad internacional “enceguecida” por modelos caducos.  “El experimento neoliberal ha sido un fracaso espectacular”, señaló


El profesor Joseph Stiglitz es una excepción lúcida en el castillo calculador del imperio liberal. Consiente, según escribe, de que “el experimento neoliberal ha sido un fracaso espectacular”, Stiglitz promueve hoy lo que el denomina “un capitalismo progresista” como reemplazo al fracasado ultra liberalismo. No es un antiliberal pero si un reformista y, sobre todo, un acérrimo adversario de las políticas del FMI. Precisamente, cuando ocupaba el puesto de economista  jefe del Banco Mundial, sus posturas adversaras el FMI le valieron el Premio Nobel de Economía en 2001. A sus casi 77 años Stiglitz perdura con toda la legitimidad de su voz alternativa. Tanto más legítima cuando que, en lo que toca a la Argentina, sus premisas se hicieron una realidad fatal. En sus planteos contra el esquema actual, las experiencias argentinas de los últimos años ocupan un lugar especial. Entre las políticas económicas nacionales erradas y los organismos multilaterales de crédito que las alentaron y las financiaron con un endeudamiento suicida, Stiglitz ve todo el abanico negativo que va desde la desregulación de los mercados, el corte de los impuestos para los más pudientes, la financiarizacion de la economía, la austeridad, el ahogo del crecimiento, tasas de interés descabelladas, la inflación, la devaluación y la deuda. 
Stiglitz ha sido un critico del modelo macrista y en más de una ocasión predijo que la Argentina podría terminar como Grecia y el dólar en la estratosfera. También se ha mostrado muy mordaz con el Fondo Monetario Internacional y sus “modelos impregnados de ideología”. Ambas líneas, la política del presidente Macri y la intervención de los organismos multilaterales de crédito, han sido, asegura Stiglitz, el desencadenante del desastre argentino
En esta entrevista de Página/12 con el premio Nobel realizada en París, Stiglitz sostiene que la política económica del gobierno fue “una apuesta fallida” respaldada por una comunidad internacional “enceguecida” por modelos caducos.
___

Hace unos días, se voto en la Argentina una Ley de emergencia alimentaria. Parece cada día más un paso hacia una ficción negra: hay urgencia alimentaria en el país cuya retórica nacional ha sido, durante décadas, ser “el granero del mundo”. ¿Es para usted el fracaso rotundo del proyecto que llevó en 2015 al presidente Mauricio Macri a la Presidencia?

- Escribí un artículo cuando el presidente Macri empezó a aplicar su política económica. Ya advertí que el presidente estaba corriendo un gran riesgo con la reducción de las retenciones a la exportación. Le aportó ganancias al gobierno, pero derivó en el aumento de los precios de los alimentos en la Argentina y el empobrecimiento de muchos trabajadores. De alguna manera, fue una apuesta por la idea de que se produciría en la Argentina una fiebre de fondos extranjeros hacia el país y que, con ello, Macri podría pagar la enorme suma de dinero que estaba pidiendo prestado con unas tasas de intereses escandalosamente altas. No puede haber ninguna inversión si se pagan tasas de interés del orden del 70 por ciento anual. En un momento las tasas de interés por las nubes desencadenan el efecto contrario. Creo que fue una apuesta fallida. Los inversores extranjeros no acudieron para respaldar la apuesta de Macri. Desafortunadamente para el país, Macri apostó mal y ahora Argentina paga un precio muy alto por ese error que fue respaldado por mucha gente que ya conocemos dentro de la comunidad internacional.

Al principio del mandato se celebró la retórica según la cual “La Argentina vuelve al mundo”. Luego ahondaron la idea de que “el mundo nos apoya”. Y siguen con eso, pero la situación demuestra lo contrario. El mundo abandonó a la Argentina en estos años.

- Una de las cosas que se hizo cuando Macri se convirtió en presidente fue decir que la Argentina había heredado muchos problemas. Pero una de las cosas buenas que él heredó fue precisamente una deuda externa muy baja. Pero él cambió esto y convirtió a un país con una deuda externa muy baja en otro con una deuda exterior altísima. Esto se llevó a cabo con la connivencia y el apoyo de la comunidad internacional. Ahora se está pagando el precio.

La responsabilidad del Fondo Monetario Internacional y de su Directora Gerente, Christine Lagarde, es ineludible.

- No sólo se trata de dinero. Ha sido un enorme error de juicio y quedan preguntas que ya se han planteado. ¿ No se trató acaso de un análisis económico contaminado por un análisis político? Tal vez había algunas personas dentro de la administración estadounidense que si deseaban que el plan tuviera éxito y también apoyar la apuesta de Macri. Pero hay preguntas sin respuestas, como en el caso de Grecia y la precaución inicial que debería preceder todo análisis económico, y que en ese caso también fue fallida.

¿Qué le espera como solución a un próximo gobierno con una herencia tan pesada?

- La situación se ha deteriorado tan rápido que es muy difícil en este momento emitir un juicio. Creo que la Argentina, en estos últimos cuatro años, no debería haber contraído esos enormes préstamos del FMI y de la comunidad internacional como respuesta a sus problemas. La pregunta sobre lo que se debería hacer concierne ahora a la comunidad internacional dado que fue ella quien también cometió esos errores. Se trata de saber hasta donde está dispuesta a llegar la comunidad internacional reconociendo el papel que desempeñaron en crear esta nueva crisis en tan pocos años. No puedes culpar del todo a la Argentina si alguien en la comunidad internacional te dice que te dará 60 o 70 mil millones. Por supuesto, estás tentado a decir que sí aún si piensas que los banqueros te dirán que no. Son los banqueros quienes detentan el caramelo y también ellos quienes deberían decir que es irresponsable, que no se puede. Debo decir una vez más que es a los banqueros a quienes habría que criticar, incluyendo, en este caso particular, al Fondo Monetario Internacional. Se equivocaron al suministrar esos fondos. El problema fue también que Macri cometió una serie de errores, como cuando empezó a eliminar los impuestos a la exportación para después comenzar de nuevo. Luego están los errores cometidos por el Banco Central con la forma en que se llevó a cabo la política monetaria y la estabilización. ¿ Se hizo el trabajo de la manera correcta? Ellos cometieron toda una serie de errores. El FMI debió hacer sonar el silbato. Si el Fondo Monetario Internacional dijo que la política económica estaba bien y que por ello iban a aportar 50 mil millones de dólares, eso fue pensamiento mágico, eso correspondía a un juicio enturbiado por la ideología. El FMI no estaba ayudando a la Argentina, sino violando la política de no intervención o intentando modelar la política argentina.

Después de las elecciones en las PASO, el peronismo quedó en una posición muy favorable para las elecciones de octubre. Ahora bien, dentro de la comunidad internacional mucha gente tiene miedo del peronismo. Los medios reiteran ese cuento de que se vuelve al pasado, de que la Argentina se va del mundo. ¿Usted le tiene miedo al peronismo ?

- No, no tengo miedo. La Argentina encontró soluciones optimas después de la crisis del 2001 y 2002 y estas soluciones acarrearon un crecimiento. Durante el mandato de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner criticó al gobierno y dio pruebas de su independencia. Néstor Kirchner demostró ser un hombre integro. Ya sabemos que la política es siempre algo muy difícil, y que con la política no hay promesa para el futuro. Pero esto es un indicativo de que se proseguirá con lo que se cree correcto en materia de política económica. Por lo que he recopilado, cuentan con un amplio número de asesores que están más en contacto con la realidad económica que, desafortunadamente, los consejeros de Macri. 


sábado, 22 de agosto de 2015

O BRASIL NO SEU LABIRINTO - 5


*
Na página virtual do jornal argentino  Página /12, foi hoje publicado um artigo assinado por um dos seus jornalistas, David Cuffré  El proyecto para Brasil─ que analisa os possíveis reflexos da crise brasileira na América Latina, com destaque para a Argentina. É uma perspetiva que destaca um aspecto da crise que está longe de ser secundário.


El proyecto para Brasil

      Por David Cufré

El proyecto económico detrás de las manifestaciones masivas de las últimas semanas contra el gobierno de Dilma Rousseff tiene como uno de sus objetivos prioritarios desandar el camino de la integración regional. En lugar de la alianza con Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela, una cúpula empresaria de Brasil quiere reemplazar al Mercosur por acuerdos de libre comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, sin restricciones ni condicionamientos de los antiguos socios sudamericanos. La movida es alimentada por los grandes medios de comunicación, que transmiten un mensaje monolítico a favor de profundizar las políticas neoliberales. Describen al bloque regional como un lastre, que impide al país despegar hacia el mundo. También le atribuyen una cuota de responsabilidad en la crisis económica, que cada vez es más grave. La salida, dicen, es apostar a nuevos socios comerciales para aumentar las exportaciones, al mismo tiempo que se avanza con señales hacia los mercados financieros, como un ajuste fiscal más severo, la anulación de impuestos al patrimonio, la suba de la edad jubilatoria, el arancelamiento de la salud, una reforma para achicar el Estado y la venta de activos públicos, como edificios y tierras de las fuerzas armadas. Todo ello debería seducir a capitales extranjeros para invertir en el país. Los actores sociales que impulsan esa vuelta de tuerca ortodoxa son los mismos que en Argentina sueñan con un modelo agroexportador, de apertura comercial y desregulación financiera y cambiaria: grandes productores agropecuarios, especialmente de soja y ganado (Brasil se ha convertido en una potencia mundial en ambos casos), sectores vinculados a la banca internacional; el establishment industrial con compañías globales, y una clase media y media alta de grandes ciudades que a pesar de haber sumado ingresos con los gobiernos del PT, no logra convivir con las clases populares que ascendieron gracias a las políticas de redistribución.
Una diferencia sustancial entre Brasil y la Argentina, que agrava las cosas, es que los gobiernos de Lula y Dilma nunca rompieron con el paradigma neoliberal. El país vecino no tuvo un 2001/2002 que enterrara a los años ’90 en el descrédito. Los avances sociales se produjeron gracias a políticas específicas, como el Bolsa Familia, y a la promoción del consumo y el empleo en las etapas de auge económico, promovidas por la suba de los precios internacionales de las materias primas. A eso se suma que el segundo mandato de Dilma arrancó el 1º de enero pasado echando por la borda promesas electorales desarrollistas y nombrando en su gabinete a referentes del proyecto neoliberal del agro y de la banca: Joaquim Levy en Hacienda, doctorado en Chicago, ex funcionario del FMI y director del Banco Bradesco hasta 2014, y Catia Abreu en Agricultura, ex presidenta de la Confederación Nacional de la Agricultura, la Sociedad Rural brasileña. Esta última dijo en junio, en una reunión en Bruselas con la Unión Europea, que Brasil debería firmar un acuerdo de libre comercio con ese bloque sin esperar el consentimiento del Mercosur. El sacudón obligó al gobierno de Rousseff a bajarle el tono, pero la propuesta reapareció la semana pasada por parte del presidente del Senado, Renan Calheiros, uno de los líderes del PMDB, quien hasta ahora mantenía una alianza con el PT pero que en este momento luce al borde de la fractura.
Calheiros se reunió con Levy y le presentó una carta de veinte puntos con los postulados neoliberales, algunos de los cuales se mencionaron más arriba: reducción del impuesto a la herencia, achicamiento del Estado, reforma laboral, flexibilización regulatoria para el sector de la minería, creación de una institución autónoma encargada de auditar la política fiscal, incentivos a la repatriación de capitales y nuevas exigencias para cobrar planes sociales, entre otros. Uno de los puntos dice textualmente: “Acabar con la unión aduanera del Mercosur a fin de posibilitar que Brasil pueda firmar acuerdos bilaterales sin depender del apoyo de los demás miembros del bloque regional”.
La canciller alemana, Angela Merkel, fue recibida anteayer por Dilma en Brasilia con honores de Estado, propios de la jerarquía de la visitante, pero también reflejo del momento político y de las presiones económicas que se viven en el principal socio comercial de la Argentina. La virtual jefa de la Unión Europea sostuvo: “Hay empresas alemanas que quieren y están dispuestas a invertir en Brasil, pero para ello se necesitan condiciones de inversión confiables”. La traducción del idioma diplomático a hechos concretos es dejar de lado la integración latinoamericana para afianzar nuevos lazos con las grandes potencias occidentales.
Eduardo Crespo, prestigioso profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro, analiza con su mirada argentina el proceso brasileño. Considera que los movimientos desestabilizadores contra el Gobierno que se expresaron en las marchas –de perfil “cacerolero”, con una potencia y una masividad nunca antes vistas para la sociedad brasileña– tienden a replegarse. Esto es así, estima, porque el poder económico y buena parte del poder político en la oposición prefieren que Dilma haga el trabajo sucio. Es decir, que implemente aquellos veinte puntos de cepa neoliberal, vaya para atrás con el Mercosur y cierre acuerdos con Europa y Estados Unidos. Y mientras tanto, la seguirán desgastando con las causas de corrupción, a ella y a su eventual sucesor, Lula da Silva. En 2018, la oposición tendría el camino allanado para ganar las elecciones, y el PT quedaría como responsable de la crisis ante la sociedad.
Algo de eso ya se vio con la estigmatización que está haciendo la prensa dominante –mucho menos plural que la argentina– del ex ministro de Hacienda Guido Mantega. El funcionario asumió con Lula en marzo de 2006 y permaneció hasta el final del primer mandato de Dilma, el 31 de diciembre último. Su gestión, como ya se dijo, mantuvo la impronta ortodoxa en términos fiscales, monetarios y cambiarios, aunque en comparación con su antecesor, Antonio Palocci, y su sucesor, Levy, parece un moderado. Eso les basta a los grandes medios para tildarlo de heterodoxo –aunque esté a años luz de Kicillof, para medirlo con la vara nacional– y culparlo de todos los males. “Levy tiene que arreglar los desastres que dejó Mantega”, instalan diarios y canales de televisión. No importa que el violento ajuste fiscal que impuso el actual ministro haya hundido a una economía que ya venía en caída, la responsabilidad se atribuye al “heterodoxo” Mantega.
En esa línea, hay sectores empresarios que aspiran a forzar una privatización de Petrobras, conmocionada por las denuncias de corrupción. Grandes petroleras del exterior están igualmente detrás de esa presa.
Por ahora no surgió en Brasil una reacción popular en defensa de sus intereses, y no será fácil que ocurra porque el partido político que solía representarlos, el PT, está embanderado con las políticas de ajuste. El panorama, así, es sombrío para el proyecto que cobró fuerza hace más de una década en Mar del Plata, cuando la región le dijo no al ALCA y avanzó en su integración. Será un desafío para Daniel Scioli, si se impone en las elecciones, convivir con un Brasil que en lugar de mostrarse como aliado tiene vocación de afianzar otras relaciones. Y si el ganador es Macri, los sueños de un proyecto nacional, popular y latinoamericano quedarán nuevamente en stand by. Ese es el proyecto que el establishment brasileño, Europa y Estados Unidos tienen para la verde-amarela



terça-feira, 26 de março de 2013

FRANCISCO OU PILATOS ? Lavar os pés ou as mãos?

Estamos ainda em plena onda mediática suscitada pelo advento de um novo Papa. Um olhar atento permite adivinhar complexidade nessa nova figura politico-religiosa. O complexo mediático conservador, que domina o espaço público, apenas descobriu uma quase-santidade no novo personagem. É por isso particularmente recomendável tomarmos conhecimento do lado oculto da lua, ouvindo vozes dissonantes. Uma delas surgiu na revista brasileira de grande circulação CartaCapital, através de um texto do escritor e jornalista brasileiro Eric Nepomuceno, com o sugestivo título de Francisco ou Pilatos?" Atrevi-me a acrescentar-lhe uma interrogação paralela : tenderá, no decorrer do seu papado, este Francisco a humanizar- se, lavando os pés dos pobres, numa exuberância de solidariedade; ou a congelar-se, lavando as suas próprias  mãos, perante os desmandos dos poderosos ? O tempo desfará implacavelmente essa dúvida. Vejamos pois o referido texto:


"As evidências parecem claras, ao menos neste primeiro instante: Jorge Mario Bergoglio, jesuíta, cardeal de Buenos Aires até virar o papa Francisco, será uma figura popular. A imagem de um clérigo que prepara a própria comida, conversa com o jornaleiro e anda de metrô foi cantada em prosa e verso aos quatro cantos do mundo. No lugar dos refinados sapatos de seu antecessor, vermelhos, de pelica finíssima e feitos à mão, calçados comuns, visivelmente gastos. É bonachão, brincalhão, de hábitos banais. Após se tornar o chefe espiritual de mais de 1 bilhão e meio de almas, ainda teve o gesto singelo de pagar a conta da hospedagem.
Na mesma toada, faz questão de autointitular-se bispo de Roma, para deixar claro ser apenas mais um. E dispensou o veículo blindado, azucrinou sua segurança com a mania de ir ao encontro dos fiéis e, claro, não deixou de afagar um rapaz enfermo nos braços de um homem na Praça São Pedro.
Também parece claro ter ele consciência do tamanho dos problemas internos do Vaticano. Há de tudo, e para todos os gostos: corrupção, intrigas palacianas, conspirações, disputa de espaço e poder, lavagem de dinheiro, traições e, para completar, os abusos sexuais e os casos de pedofilia. Isso para não mencionar o pesado, pesadíssimo peso do véu da omissão a encobrir os pecados.
O papa Francisco é o primeiro latino-americano a chegar aonde chegou. E o primeiro jesuíta. E o primeiro não europeu em mais de mil anos a virar chefe máximo da Igreja Católica. E já que se trata de ineditismos, substitui outro papa vivo, o alemão Joseph Ratzinger, o primeiro a renunciar em 600 anos. Deixou de ser o papa Bento XVI, mas não voltou a ser apenas Ratzinger: virou papa emérito.
Os grandes meios de comunicação, com destaque para a mídia da América Latina, saudaram eufóricos a escolha de Bergoglio. Em seu país, a Argentina, vive-se um clima de conquista de Copa do Mundo. Mas, como sempre acontece, há vozes dissonantes. E essas vozes dizem coisas graves, tão graves que provocaram uma dura reação do Vaticano e um imediato reforço na maré de aplausos dos conglomerados de jornais, revistas, emissoras de rádio e televisão. Na falta de melhores argumentos, tratou-se de desmoralizar os dissonantes: quem afirma ter o papa desempenhado um papel no mínimo melífluo durante a ditadura é pecador, ou quase.
Há, porém, indícios concretos, documentos já não tão secretos, depoimentos de vítimas. O padre Bergoglio, em seus tempos de provincial dos jesuítas na Argentina, foi omisso, quando não conivente, com prisões ilegais e torturas desumanas praticadas contra integrantes de sua congregação. E em mais de uma oportunidade se fez de sonso quando cobrado por sua inércia diante de apelos recebidos de familiares de desaparecidos, em especial de quem teve filhas grávidas sequestradas e mortas e seus bebês doados aos verdugos e cúmplices.
Estranha sequência papal. Ratzinger foi na adolescência integrante das Juventudes Hitleristas. Bergoglio foi na juventude membro da Guardia de Hierro, a extrema-direita desse confuso amontoado de ideologias formadoras do peronismo. Ratzinger ao menos podia apresentar o argumento de que, nos anos 1930, todos os jovens alemães eram automaticamente cooptados para integrar as Juventudes Hitleristas. Bergoglio, agora Francisco, preferiu não comentar o caso. Deixou correr o rumor de ser um papa peronista.
Não há, é verdade, nenhuma prova contra Bergoglio. Muitos integrantes da alta cúpula da Igreja argentina silenciaram em público e aplaudiram em privado os desmandos bárbaros da ditadura genocida iniciada em março de 1976 por um trio encabeçado pelo general Jorge Rafael Videla, atualmente na cadeia, sentenciado a diversas penas de prisão perpétua. O trio se completava com Orlando Agosti (Aeronáutica) e o chefe máximo da Marinha, o almirante Emilio Massera, na juventude simpatizante da mesma Guardia de Hierro da extrema-direita peronista e conhecido de Bergoglio. Massera, já morto, chegou a ser condecorado, no auge do horror, pela Universidad del Salvador, da ordem jesuíta.
O novo papa nunca foi acusado de apoiar, como outros clérigos, os voos da morte, quando prisioneiros eram retirados de campos de concentração e cárceres clandestinos, levados para aviões e lançados vivos nas águas do Atlântico, ou do Rio da Prata, ou do Rio Paraná. Documentos revelam que a cúpula católica considerava esse o meio mais humano ou menos desumano de matar, pois os prisioneiros não percebiam seu destino, já que eram dopados antes de ser jogados dos aviões.
Daí a sustentar desconhecimento sobre os fatos é outra história. Sobre o roubo sistemático de bebês nascidos em cárceres clandestinos, cujas mães eram mortas antes de eles serem doados, Bergoglio afirmou num tribunal ter tomado conhecimento da barbárie recentemente. Não é verdade. Familiares de presos políticos contam ter procurado em vão por apoio do jesuíta nos momentos mais sombrios da ditadura.
Há mais sombras em seu passado e em seu presente. Ao assumir a presidência da Conferência Episcopal Argentina, em 2005, poderia ter determinado punições previstas no direito canônico, e não fez nada. Videla não foi excomungado. Ao contrário, continua, no quartel do Campo de Mayo, onde cumpre pena, a receber a hóstia sagrada dos católicos. Christian Von Wernich, capelão condenado à prisão por ter acompanhado, cúmplice, sessões de tortura, continua a realizar missas no presídio de Marcos Paz, onde está recolhido.
Bergoglio não permitiu, quando cardeal de Buenos Aires, o acesso da Justiça aos arquivos do Episcopado. Mais: negou que nos arquivos houvesse qualquer documento relacionado aos sequestros e assassinatos de militantes políticos, religiosos ou não. Quando a Justiça finalmente conseguiu acesso aos arquivos, constatou justamente o contrário: havia documentos, e muitos.
Estava claramente registrado como a ditadura reprimiu duramente, ferozmente, os religiosos ligados aos movimentos populares. Dois bispos foram assassinados, Enrique Angelelli e Carlos Ponce de León. Até hoje Bergoglio se refere a suas “mortes”. Jamais pronunciou a palavra “assassinatos”, embora, segundo a Justiça, esse seja o tema mais apropriado.
Para fazer mais sombra e trazer mais névoa, existe ainda a suspeita, forte suspeita, de que Bergoglio, quando era o principal líder dos jesuítas, entregou dois padres da congregação.
Em depoimentos, altos dirigentes da Igreja Católica admitem que logo após o golpe de 1976 houve um acordo não formalizado com os militares. Antes de prender um sacerdote ou freira, as Forças Armadas avisariam o bispo responsável. Aconteceu justamente o contrário no caso dos jesuítas Orlando Yorio e Francisco Jalics. Depois de sugerir aos dois para abandonar o trabalho de caridade em favelas vizinhas do Bairro de Flores, em Buenos Aires, Bergoglio avisou à Marinha que havia retirado a proteção a ambos. Tecnicamente, retirou suas “licenças”, uma espécie de luz verde para a ação militar.
Em junho de 1976, Yorio e Jalics foram sequestrados, levados à Escola Superior de Mecânica da Armada (Esma), o maior campo de concentração clandestino da ditadura, onde foram torturados em infindáveis interrogatórios. Seis meses depois, Bergoglio, superior jesuíta, pediu pela libertação dos sacerdotes. Cuidou, porém, de instruir as paróquias a não aceitá-los. Jalics, de origem húngara, ao sair da prisão foi para a Alemanha, no fim de 1976. Três anos depois, tentou renovar seu passaporte argentino. Para tanto, assegurou seu desinteresse em retornar ao país. O diretor de Culto Católico do Ministério de Relações Exteriores, Anselmo Orcoven, recusou a renovação e acrescentou uma observação: “O próprio padre Bergoglio escreveu uma nota com especial recomendação de que o pedido não seja atendido”.
Tudo isso, e muito mais, está documentado. Eis um dos tantos problemas das ditaduras, por mais sanguinárias e bárbaras: sempre alguém guarda algum documento. E anos ou décadas depois esse documento acaba por aparecer.
O papa realmente não atuou intensamente ao lado dos ditadores. Tentou ajudar alguns perseguidos, chegou a abrigar na igreja gente que se sentia ameaçada, aceitou esconder livros considerados perigosos. Mas também é verdadeira a avareza de sua solidariedade. Vários sacerdotes jesuítas, além de Yorio e Jalics, carregam até hoje a angustiosa certeza de terem sido, se não diretamente denunciados, “facilitados” pelo seu superior até cair nas garras da repressão mais brutal.
Seja como for, Jorge Mario Bergoglio já não existe. Quem existe agora é Francisco. Começa outra história, surgem outras perguntas. Como será seu papado? Seu forte discurso a favor dos pobres, dos excluídos, irá ao encontro das posturas de diversos governos da América Latina, ou servirá de instrumento de pressão política, num gesto de apropriação do discurso progressista? Alguém se atreveria a ignorar o forte, fortíssimo peso da opinião do Vaticano sobre as políticas aplicadas na região?
Na Argentina, por exemplo, os conflitos do cardeal com os governos de Néstor Kirchner primeiro, e de sua viúva e sucessora Cristina Kirchner, são tão sérios como evidentes. Extremamente conservador na doutrina e nas decisões do -Vaticano em tudo relacionado ao casamento entre cidadãos do mesmo sexo, ao aborto, aos métodos de prevenção da gravidez, o então cardeal de Buenos Aires não perdeu oportunidade para criticar o governo. Quando não havia oportunidade, ele soube criar.
Os dois Kirchner, Néstor primeiro e Cristina depois, responderam no mesmo tom beligerante. As relações entre o governo e a cúpula eclesiástica se deterioraram rapidamente. É de se esperar gestos e movimentos de boa vontade dos dois lados. Cristina Kirchner sabe não ser nada interessante, ainda mais num ano de cruciais eleições legislativas, estender o conflito. O papa, claro, sabe que a presidente sabe disso, da mesma forma que maior será sua influência política se conseguir se mostrar menos crispado em sua relação com ela.
A questão política, porém, não se limita ao país natal do papa. Pode-se dar como certo o firme apoio dos grandes meios hegemônicos de comunicação a qualquer gesto papal que confronte os governos de esquerda e de centro-esquerda da América Latina.
Em países onde a oposição navega qual nau sem rumo, como o Brasil, ou onde a polarização se faz mais aguda, como na Venezuela e, aliás, na própria Argentina, Francisco poderá se tornar bússola e farol.
Convém jamais esquecer que o Vaticano, a Igreja Católica, não se limita a ser uma doutrina, uma fé. É, principalmente, um forte poder político e econômico. Que sempre soube agir, forte e determinadamente, na defesa do interesse muito mais da tradição e da propriedade do que dos pobres e desvalidos. Esses ficam nos discursos da alta cúpula religiosa, ou entregues aos cuidados sempre limitados e pressionados, por essa mesma cúpula, das correntes minoritárias e progressistas do catolicismo.
Em seus tempos de cardeal, Bergoglio era considerado extremamente habilidoso. Melhor, habilidosíssimo. Foi um aliado eficiente e contundente dos barões do agronegócio na Argentina, da oposição mais rançosa, enquanto mantinha um discurso aberto às grandes causas sociais.
Saberá se manter nesse frágil equilíbrio? Saberá levar às ruas um discurso cristão, enquanto nos bastidores luta para sanar os pecados do Vaticano para que nada mude e as tradições e interesses de sempre, por mais anacrônicos, se preservem?"

segunda-feira, 18 de março de 2013

O NOVO PAPA - a sombra de um passado


Horacio Verbitsky é um conhecido jornalista  e escritor argentino, autor de duas dezenas de livros, entre os quais uma obra em cinco volumes que tem como eixo a história da Igreja Argentina, bem como um livro que ganhou enorme visibilidade com a eleição do novo Papa: “El silencio: de Paulo VI a Bergoglio: las relaciones secretas de la Iglesia con la ESMA”.[ou seja, Escuela de Mecánica de la Armada, situada em Buenos Aires, lugar de detenções ilegais e de tortura durante a ditadura militar argentina -1976-83].
Foi este jornalista que esteve na base da polémica de que ontem fiz eco, no texto publicado aqui no Grande Zoo. No dia seguinte e também na Página 12, prestigiado jornal argentino,  Horacio Verbitsky publicou um novo artigo “Cambio de piel “, que enquadrou nos seguintes termos : La primera conferencia de prensa del vocero del papa Francisco fue para desprenderse de Jorge Mario Bergoglio, acusado por la entrega de dos sacerdotes a la ESMA. Como los testimonios y los documentos son incontestables, el camino elegido fue desacreditar a quien los difundió, señalando a este diario como izquierdista. Las tradiciones se conservan: es lo mismo que Bergoglio dijo de Jalics y Yorio ante quienes los secuestraron”. Eis o texto do artigo ontem publicado no Página 12:
“En su primer encuentro con la prensa luego de la elección del jesuita Jorge Mario Bergoglio como Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana, su vocero también jesuita Federico Lombardi descartó como viejas calumnias de la izquierda anticlerical, difundidas por un diario caracterizado por las campañas difamatorias, las alegaciones sobre el desempeño del ex provincial de la Compañía de Jesús durante la dictadura argentina y sobre todo, el papel que desempeñó en la desaparición de dos sacerdotes que dependían de él, Orlando Yorio y Francisco Jalics. Al mismo tiempo, medios y políticos argentinos de oposición incluyeron la nota “Un ersatz”, publicada aquí al día siguiente de la elección papal, entre las reacciones del kirchnerismo por la entronización de Bergoglio. También un sector del oficialismo prefirió aclamarlo como “Argentino y peronista” (la misma consigna con que cada septiembre se recuerda a José Rucci) y negar los hechos incontestables.

La reconciliación
Desde Alemania, donde Jalics vive retirado en un monasterio, el provincial jesuita germano dijo que el sacerdote se había reconciliado con Bergoglio. En cambio el anciano Jalics, hoy de 85 años, aclaró que se sentía reconciliado con “aquellos acontecimientos, que para mí son asunto terminado”. Pero aún así reiteró que no haría comentarios sobre la actuación de Bergoglio en el caso. La reconciliación, para los católicos, es un sacramento. En palabras de uno de los mayores teólogos argentinos, Carmelo Giaquinta, consiste en “perdonar de corazón al prójimo por las ofensas recibidas” 1, con lo cual sólo indica que Jalics ya perdonó el mal que le hicieron. Esto dice más de él que de Bergoglio. Jalics no niega los hechos, que narró en su libro Ejercicios de meditación, de 1994: “Mucha gente que sostenía convicciones políticas de extrema derecha veía con malos ojos nuestra presencia en las villas miseria. Interpretaban el hecho de que viviéramos allí como un apoyo a la guerrilla y se propusieron denunciarnos como terroristas. Nosotros sabíamos de dónde soplaba el viento y quién era responsable por estas calumnias. De modo que fui a hablar con la persona en cuestión y le expliqué que estaba jugando con nuestras vidas. El hombre me prometió que haría saber a los militares que no éramos terroristas. Por declaraciones posteriores de un oficial y treinta documentos a los que pude acceder más tarde pudimos comprobar sin lugar a dudas que este hombre no había cumplido su promesa sino que, por el contrario, había presentado una falsa denuncia ante los militares”. En otra parte del libro agrega que esa persona hizo “creíble la calumnia valiéndose de su autoridad” y “testificó ante los oficiales que nos secuestraron que habíamos trabajado en la escena de la acción terrorista. Poco antes yo le había manifestado a dicha persona que estaba jugando con nuestras vidas. Debió tener conciencia de que nos mandaba a una muerte segura con sus declaraciones”.
En una carta que escribió en Roma en noviembre de 1977, dirigida al asistente general de la Compañía de Jesús, padre Moura, Orlando Yorio cuenta lo mismo, pero reemplazando “una persona” por Jorge Mario Bergoglio. Nueve años antes que el libro de Mignone y 17 años antes que el de Jalics, Yorio cuenta que Jalics habló dos veces con el provincial, quien “se comprometió a frenar los rumores dentro de la Compañía y a adelantarse a hablar con gente de las Fuerzas Armadas para testimoniar nuestra inocencia”. También menciona las críticas que circulaban en la Compañía de Jesús en contra de él y de Jalics: “Hacer oraciones extrañas, convivir con mujeres, herejías, compromiso con la guerrilla”. Jalics también cuenta en su libro que en 1980 quemó aquellos documentos probatorios de lo que llama “el delito” de sus perseguidores. Hasta entonces los había conservado con la secreta intención de utilizarlos. “Desde entonces me siento verdaderamente libre y puedo decir que he perdonado de todo corazón.” En 1990, durante una de sus visitas al país, Jalics se reunió en el instituto Fe y Oración, de la calle Oro 2760, con Emilio Fermín Mignone y su mujer, Angélica Sosa. Les dijo que “Bergoglio se opuso a que una vez puesto en libertad permaneciera en la Argentina y habló con todos los obispos para que no lo aceptaran en sus diócesis en caso que se retirara de la Compañía de Jesús”. Todo esto no lo dice Página/12, sino Orlando Yorio y Francisco Jalics. ¿Quién quiere destruir la Iglesia, entonces? Cada tomo de mi Historia Política de la Iglesia en la Argentina incluye una advertencia: “Estas páginas no contienen juicios de valor sobre el dogma ni el culto de la Iglesia Católica Apostólica Romana sino un análisis de su comportamiento en la Argentina entre 1976 y 1983 como ‘realidad sociológica de pueblo concreto en un mundo concreto’, según los términos de su propia Conferencia Episcopal. En cambio, su ‘realidad teológica de misterio’ 2 sólo corresponde a los creyentes, que merecen todo mi respeto”.
En defensa de la tradición
La calificación de este diario por el vocero de Bergoglio como de izquierda anticlerical revela la continuidad de arraigadas tradiciones. Es lo mismo que el ahora pontífice hizo hace 37 años con sus sacerdotes, aunque entonces implicaba un grave peligro. Las acusaciones contra Bergoglio fueron formuladas por primera vez antes de que existiera Página/12. Su autor fue Mignone, director del órgano oficial de la Acción Católica, Antorcha, fundador de la Unión Federal Demócrata Cristiana y viceministro de Educación en la provincia de Buenos Aires y en la Nación. Ninguno de esos cargos podía alcanzarse sin la bendición episcopal. En su libro Iglesia y dictadura, de 1986, Mignone escribió que los militares limpiaron “el patio interior de la Iglesia, con la aquiescencia de los prelados”. El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Vicente Zazpe, le reveló que poco después del golpe la Iglesia acordó con la Junta Militar que antes de detener a un sacerdote las Fuerzas Armadas avisarían al obispo respectivo. Mignone escribió que “en algunas ocasiones la luz verde fue dada por los mismos obispos” y que la Armada interpretó el retiro de las licencias a Yorio y Jalics y las “manifestaciones críticas de su provincial jesuita, Jorge Bergoglio, como una autorización para proceder”. Para Mignone, Bergoglio es uno de los “pastores que entregaron sus ovejas al enemigo sin defenderlas ni rescatarlas”.
Dos décadas después encontré por azar las pruebas documentales que Mignone no conoció y que confirman su enfoque del caso. Que Bergoglio haya ayudado a otros perseguidos no es una contradicción: lo mismo hicieron Pío Laghi e incluso Adolfo Tortolo y Victorio Bonamín.
Cronos
En estas páginas se profundizó el caso cuatro años antes de que el kirchnerismo llegara al gobierno. La primera nota, publicada en abril de 1999, “Con el mazo dando”, decía que el flamante Arzobispo porteño “según la fuente que se consulte es el hombre más generoso e inteligente que alguna haya vez haya dicho misa en la Argentina o un maquiavélico felón que traicionó a sus hermanos en aras de una insaciable ambición de poder. Tal vez la explicación resida en que Bergoglio reúne en sí dos rasgos que no siempre van juntos: es un conservador extremo en materias dogmáticas y posee una manifiesta inquietud social. En ambos aspectos se parece a quien lo designó al frente de la principal diócesis del país, el papa Karol Wojtyla”. El concepto es el mismo que expresé el jueves cuando la fumarola blanquiceleste conmovió a todas las hinchadas, de La Quiaca a Tierra del Fuego. Aquella nota contraponía la versión de Mignone con la de Alicia Oliveira, abogada del CELS y amiga de Bergoglio, cuya hermana trabajaba en la villa de Flores junto con la hija de Mignone y con los dos curas. “Les dijo que tenían que levantarse y no le hicieron caso. Cuando los secuestraron, Jorge averiguó que los tenía la Armada y fue a hablar con Massera, a quien le dijo que si no pone en libertad a los sacerdotes, yo como Provincial voy a denunciar lo que pasó. Al día siguiente aparecieron en libertad.” También incluía la refutación de un sacerdote de la Compañía de Jesús: “La Marina no se metía con nadie de la Iglesia que no molestara a la Iglesia. La Compañía no tuvo un papel profético y de denuncia, a diferencia de los palotinos o los pasionistas, porque Bergoglio tenía vinculación con Massera. No son sólo los casos de Yorio, Jalics y Mónica Mignone, de cuyo secuestro la Compañía nunca formuló la denuncia pública. Otros dos curas, Luis Dourrón, que luego dejó los hábitos, y Enrique Rastellini, también actuaban en el Bajo Flores. Bergoglio les pidió que se fueran de allí y cuando se negaron hizo saber a los militares que no los protegía más, y con ese guiño los secuestraron”. Ese sacerdote, que murió hace seis años, era Juan Luis Moyano Walker, quien había sido íntimo amigo de Bergoglio. A raíz de la nota, Bergoglio me ofreció su propia versión de los hechos, en la que aparecía como un superhéroe. Tanto él como Jalics, a quien llamé por teléfono a su retiro alemán, me pidieron que atribuyera sus declaraciones a un sacerdote muy próximo a cada uno de ellos. Bergoglio dijo que vio dos veces a Videla y otras dos a Massera. En la primera reunión con cada uno, ambos le dijeron que no sabían qué había ocurrido y que iban a averiguar. “En la segunda reunión, Massera estaba fastidiado con ese jovencito de 37 años que se atrevía a insistir.” Según Bergoglio, tuvieron este diálogo:
“–Ya le dije a Tortolo lo que sabía –dijo Massera.
–A monseñor Tortolo –corrigió Bergoglio.
–Mire Bergoglio... –comenzó Massera, molesto por la corrección.
–Mire Massera...–le respondió en el mismo tono Bergoglio, antes de reiterarle que sabía dónde estaban los sacerdotes y reclamarle por su libertad”.
Me limité a transcribir lo que Bergoglio dijo, con la atribución que me pidió. Pero hasta hoy no me parece verosímil ese diálogo con uno de los gobernantes más poderosos y más crueles, que lo hubiera hecho desaparecer sin ningún escrúpulo. Ambos tenían en común la relación con Guardia de Hierro, el grupo de la derecha peronista en el que Bergoglio militó en su juventud y al que Massera le designó un interventor a partir del golpe, con el propósito de sumarlo a su campaña por la herencia del peronismo. En 1977 la Universidad jesuítica del Salvador recibió como Profesor Honorario a Massera, quien objetó a Marx, Freud y Einstein, por cuestionar el carácter inviolable de la propiedad privada, agredir el “espacio sagrado del fuero íntimo”, y poner en crisis la condición “estática e inerte de la materia”. Massera indicó que la Universidad era “el instrumento más hábil para iniciar una contraofensiva” de Occidente, como si Marx, Freud y Einstein no formaran parte de esa tradición. Bergoglio se cuidó de subir al estrado ese día, de modo que nadie ha visto una foto suya con Massera. Pero es inimaginable que el dictador haya recibido la distinción sin que la ceremonia fuera autorizada por el provincial jesuita que delegó la gestión diaria en una asociación civil conducida por Guardia de Hierro, pero retuvo su conducción espiritual. Luego, Massera fue invitado a exponer en la universidad jesuítica de Georgetown, en Washington. El sacerdote irlandés Patrick Rice, quien pudo dejar la Argentina luego de ser secuestrado y golpeado, interrumpió esa conferencia exigiendo explicaciones sobre los crímenes de la dictadura. Según Rice, el provincial estadounidense no hubiera invitado a un personaje semejante sin la aprobación, o el pedido, del provincial argentino. Estos hechos comprobables desmienten el diálogo fantasioso en el que el jovencito Bergoglio desafía al amo de la ESMA.
Una muerte cristiana
En 1995, un año después que el libro de Jalics se publicó El Vuelo, donde el capitán de fragata Adolfo Scilingo confiesa que arrojó a treinta personas aún vivas al mar desde aviones de la Armada y la Prefectura, luego de drogarlas. Además dice que ese método fue aprobado por la jerarquía eclesiástica por considerar el vuelo como una forma cristiana de muerte, y que los capellanes de la Armada consolaban a quienes volvían perturbados de esas misiones, con parábolas bíblicas sobre la separación de la cizaña del trigo. Impresionado, retomé una investigación que había iniciado años antes sobre la isla del Tigre “El Silencio”, en la que la Armada escondió a 60 detenidos-desaparecidos para que no los encontrara en la ESMA la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Era propiedad del Arzobispado de Buenos Aires y allí celebraban su graduación los seminaristas que egresaban cada año y descansaba los fines de semana el cardenal Juan Aramburu. El sacerdote Emilio Grasselli la había vendido al grupo de tareas de la ESMA, que la compró con un documento falso a nombre de uno de sus prisioneros. Pero no había visto los títulos de propiedad hasta que Bergoglio me dio los datos precisos sobre el expediente sucesorio de Antonio Arbelaiz, el solterón administrador de la Curia que figuraba como dueño. Esto muestra que con aquel episodio no tuvo relación. Arbelaiz hizo testamento a favor de la Curia, que es donde fue a parar el dinero que la Armada le pagó a Grasselli por la isla, donde los 60 prisioneros pasaron dos meses encadenados. Parece el camino típico de una operación de lavado: Arbelaiz vende a Grasselli que vende a la ESMA que compra con un documento falso y la hipoteca se levanta pagándole a la Curia, que es la heredera de Arbelaiz. En uno de sus testimonios judiciales, Bergoglio reconoció que habló conmigo sobre el secuestro de Yorio y Jalics. Pero dijo que nunca oyó hablar de la isla “El Silencio”. Siempre el doble juego, la admisión privada y la negativa pública.
Por la espalda
Durante la investigación encontré por azar en el archivo del ministerio de Relaciones Exteriores una carpeta con documentos que a mi juicio terminan con la discusión sobre el rol de Bergoglio en relación con Yorio y Jalics. Busqué una escribana que certificó su ubicación en el archivo, cuyo director de entonces, ministro Carlos Dellepiane, los guardó en la caja fuerte para impedir que fueran robados o destruidos. La historia que cuenta esa carpeta suena familiar. Al quedar en libertad, en noviembre de 1976, Jalics se marchó a Alemania. En 1979 su pasaporte había vencido y Bergoglio pidió a la Cancillería que fuera renovado sin que volviera al país. El Director de Culto Católico de la Cancillería, Anselmo Orcoyen, recomendó rechazar el pedido “en atención a los antecedentes del peticionante”, que le fueron suministrados “por el propio padre Bergoglio, firmante de la nota, con especial recomendación de que no se hiciera lugar a lo que solicita”. Decía que Jalics tuvo conflictos de obediencia y una actividad disolvente en congregaciones religiosas femeninas, y que estuvo “detenido” en la ESMA junto con Yorio, “sospechoso contacto guerrilleros”. Es decir, los mismos cargos que le habían formulado Yorio y Jalics (y que corroboraron muchos sacerdotes y laicos que entrevisté): mientras aparentaba ayudarlos, Bergoglio los acusaba a sus espaldas. Es lógico que este hecho de 1979 no alcance para una condena legal por el secuestro de 1976. El documento firmado por Orcoyen ni siquiera fue incorporado al expediente, pero perfila una línea de conducta. Sumar al Director de Culto Católico de la dictadura a una conspiración contra la Iglesia sería demasiado. Por eso, Bergoglio y su portavoz callan sobre estos documentos y prefieren descalificar a quien los encontró, preservó y publicó.

1 Carmelo Giaquinta: “Reconciliándonos con nuestra Historia”, organizado por el Proyecto “Setenta veces siete” y Editorial San Pablo, en la 36ª Feria Internacional del Libro, Salón Roberto Arlt, 8 de mayo de 2010.
2 Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Plan Nacional de Pastoral, Buenos Aires, 1967, p. 14, cfr. Luis O. Liberti, Monseñor Enrique Angelelli. Pastor que evangeliza promoviendo integralmente al hombre, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 2005, p. 164.
***************************************
Documentos referidos no texto:


 De puño y letra de Bergoglio, sobre la isla de la Curia. El manuscrito en el que identifica el expediente sucesorio de la propiedad.

Bergoglio imputa a sus sacerdotes contactos con guerrilleros. El documento que ridiculiza la acusación de campaña anticlerical

segunda-feira, 24 de outubro de 2011

ELEIÇÕES NA ARGENTINA - 2

1. Há quatro anos, comentei os resultados das anteriores eleições presidenciais argentinas neste mesmo blog. Desse comentário, recordo o seguinte excerto :"De facto, a crise que antecedeu a vitória de Nestor Kirchner, em 2003, destroçou a União Cívica Radical (UCR,) e fragmentou ainda mais o Partido Justicialista de obediência peronista. Na verdade, dos quatro candidatos mais votados nas recentes eleições , o 1º, o 3º e o 4º, representam antigas facções do peronismo. Assim, os três candidatos de raiz peronista − Cristina Kirchner (45%), Roberto Lavagna (17%) e Alberto Rodríguez Saá ( 8%) − se pudessem juntar as suas forças teriam atingido os 70% dos votos expressos. A única candidata não peronista que conseguiu alguma expressão, foi Elisa Carrió, que ficou em segundo lugar, com 23%, à frente de uma “Aliança por uma República de Iguais (ARI)”, que é uma dissidência da UCR".


2. Como se pode verificar pelas infografias que a seguir se reproduzem, Cristina Fernandez Kirchner venceu de novo à primeira volta, mas desta vez com mais de 53% dos votos, embora tivesse sido suficiente, para não ter sido necessária uma segunda volta, que tivesse tido mais de 40% dos votos e uma distância de mais de 10% a separá-la do segundo classificado.



Desta vez, o segundo classificado foi H.Binner, com cerca de 17% dos votos, que era o candidato de uma frente das esquerdas não-peronistas (Frente Ampla). A União Cívica Radiacal viu o seu candidato ficar-se pela terceira posição, com pouco mais de onze por cento dos votos. Modesta prestação, para um partido que historicamente tem representado a alternativa ao peronismo. Seguem-se depois dois peronistas dissidentes, que se podem considerar mais à direita do que os "kirchneristas", o primeiro dos quais Aberto Rodriguez Saa, já concorrera há quatro anos , tendo obtido uma percentagem de votos idêntica (cerca de 8%); o outro, Eduardo Duhalde, com uma votação de 5,9 %, foi um dos Presidentes da República anteriores, com passagem efémera pela Casa Rosada, por força da crise económica e política que varreu a Argentina, no princípio deste século.Os outros dois candidatos, tiveram votações ainda menos expressivas : Jorge Altamira ( candidato pela Frente de Izquierda de los Trabajadores -FIT) com 2,3 %; e Elisa Carrió ( Coalícion Cívica), agora com 1,9%, mas que atingira há quatro anos 23 %, tendo então ficado em segundo lugar.


Um olhar rápido sobre os resultados mostra que os vários ramos do peronismo somados chegaram aos 66% o que não fica longe dos 70 % atingidos há quatro anos. Dentro do peronismo, continuou dominante e vitoriosa uma maioria "kirchnerista" que, sendo em si própria bastante heterogénea, tem sido considerada como integrada no centro-esquerda. Esta continuidade tem um significado particularmente relevante na geopolítica do continente, continuando a Argentina solidária com os vários governos de esquerda existentes na América Latina . Somando-se ao que aconteceu no Brasil este resultado sublinhou o carácter até agora excepcional da passagem do Chile para a direita. Em contrapartida, estes resultados, para além de terem sublinhado a incapacidade de o radicalismo se recolocar como força política alternativa, colocam os dois candidatos da esquerda não peronista num patamar conjunto de quase vinte por cento dos votos, o que, sublinhando uma relativa ambiguidade do "peronismo kirchnerista", no plano da política interna, pode indiciar uma mutação qualitativa na cena política argentina.

3. No que diz respeito à Câmara de Deputados, a Presidente Eleita recuperou a maioria que havia perdido no decurso do mandato anterior. De facto, como podem ver na infogravura abaixo reproduzida, numa parlamento com 257 deputados, o "kirchnerismo" dispõe de 114, aos quais se somam 17 aliados formais, o que atinge 131 deputados; as oposições todas juntas atingem os 126. Dentro destes a os radicais têm 41, os peronistas dissidentes, 23, a Frente Ampla Progressista, 22 e a coligação Cívica , 7.

Tendo estado em jogo nesta eleição 24 dos 72 lugares do Senado, o "kirchnerismo"reforçou ligeiramente a curta maioria de que já dispunha. Passou a ter 32 senadores, aos quais se devem somar 6 aliados, o que perfaz, 38 lugares. As oposições todas juntas ficam-se pelos 34 senadores, dos quais a UCR ( radicais) tem 17, os peronistas dissidentes 9 e a Frente Ampla Progressista, 4.

A relação de forças nas duas câmaras é, como se vê, semelhante, mas a amplitude eleitoral da vitória de Cristina Fernandez, pela forte legitimação popular que reflecte, irá certamente reforçar politicamente as maiorias de que o oficialismo "kirchnerista" dispõe em ambas.

ELEIÇÕES NA ARGENTINA - 1

A importância geopolítica da Argentina na América Latina é grande, podendo dizer-se que ocupa o patamar imediato ao do Brasil e sendo estes dois países os principais esteios do Mercosul. Realizaram-se no passado domingo eleições para a Presidência da República da Argentina, o que, dado o pendor presidencialista do respectivo sistema político , justifica que lhe prestemos atenção. Sem prejuízo de um outro texto que incluirei, em breve, neste blog, pareceu-me adequado transcrever do importante jornal argentino Clarín, um artigo hoje difundido no respectivo site, da autoria do jornalista Ignacio Miri. Embora reflicta uma abordagem relativamente superficial, contém um leque alargado de informações que podem ajudar a compreender a actual conjuntura argentina, depois da vitória à primeira volta da actual Presidente, Cristina Kirchner, viúva do seu antecessor na Casa Rosada, Néstor Kirchner, falecido abruptamente nos finais de 2010. O artigo intitula-se: "La era KirchnerDel 22% de Néstor a la acumulación de poder de Cristina [Creció el número de gobernadores, intendentes y legisladores K. ]".



"Cuando Cristina Kirchner durmió por primera vez en la Quinta de Olivos, no existía Facebook. Barack Obama ni siquiera había sido electo senador. Celeste Cid encandilaba a millones de argentinos desde la novela Resistiré. Cuando la presidenta se vaya a su casa, en 2015, habrán pasado más de doce años desde aquel 25 de mayo de 2003 en el cual Néstor Kirchner llegó a la cima de su carrera política apoyado con poco más del 22 % de los votos y con medio gabinete prestado por su mentor, Eduardo Duhalde.
Anoche, con el arrasador triunfo de la Presidenta, quedó clara la distancia con esa situación original: Cristina asumirá su segundo mandato el 10 de diciembre con un poder desconocido para cualquier otro presidente de la restauración democrática . En los últimos ocho años, el kirchnerismo conformó un establishment que se ramifica en la política, los tribunales, los sindicatos y las asociaciones empresarias.
Si se consideran las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la fortaleza del kirchnerismo surge como evidente: desde anoche, sólo cuatro distritos se pueden contar como no alineados al gobierno nacional : la Capital Federal, Santa Fe, Corrientes y San Luis. En 2011, el peronismo recuperó Catamarca y Río Negro -que llevaban años en manos radicales- y provincias como Córdoba o Chubut, que en principio no aparecían cerca de la Presidenta, dieron señales de acercamiento ineludibles a la Casa Rosada.
Si se mira con lupa lo que ocurre dentro de cada provincia, la penetración que consiguió el kirchnerismo en las elecciones que van desde 2003 hasta ayer se puede percibir con mayor claridad. En todo el país existen 2.218 gobiernos locales. Allí se ve el predominio que consiguió el kirchnerismo en estos ocho años y el alcance de la penetración del establishment político K: 1.242 de esos intendentes están enrolados en el Frente Para la Victoria . Ese número seguirá siendo muy parecido, o incluso se incrementará, a partir de ayer.
El partido que le sigue, muy lejos, es la UCR, con 283 intendencias y luego hay 166 de otras agrupaciones nacionales. A la maquinaria K hay que agregar, además, muchos de los 233 jefes comunales que pertenecen a partidos provinciales pero que apoyan a Cristina, y lo mismo vale para buena parte de los 139 intendentes de partidos vecinalistas, según consigna la información oficial del Ministerio del Interior.
A esa cantidad de dirigentes encolumnados bajo el sello del FPV y sus aliados, hay que sumar las decenas de miles de concejales, consejeros escolares que se distribuyen en todo el país y que conforman la maquinaria política y electoral del peronismo, un partido que gobernó el país durante 20 de los últimos 28 años y que la Presidenta mantiene convenientemente disciplinado.
En la Cámara de Diputados , el oficialismo recuperará el quórum propio -si se cuentan los aliados- del cual había disfrutado hasta 2009. En el Senado , todo indica que con la elección de ayer el Gobierno mantendrá la mayoría y el quórum propios .
En el Poder Judicial también se puede ver la influencia K. Además de los cuatro jueces de la Corte Suprema que nominaron, desde 2003 los dos gobiernos del matrimonio nombraron 393 jueces nacionales y 54 fiscales, a lo que en la próxima sesión del Senado habrá que sumar 30 jueces y 7 fiscales más , cuyo nombramiento ya tiene dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos. Cada uno de esos pliegos fueron enviados por Néstor Kirchner y su esposa, quienes los eligieron de una terna remitida por el Consejo de la Magistratura, que también controla el kirchnerismo desde que fue reformado por iniciativa de la propia Cristina.
A esa influencia en los tres poderes del Estado a nivel nacional, provincial y municipal, hay que agregar la que el oficialismo posee en los sindicatos de la CGT y en uno de las dos sectores en que quedó dividida la CTA , en las asociaciones de empresarios y en la de organizaciones sociales que se reconocen como oficialistas y que completan el plano de los resortes que tendrá a mano la Presidenta en el tercer mandato consecutivo del kirchnerismo, una longevidad que será también récord."

segunda-feira, 2 de novembro de 2009

O futuro pode voltar.



Regresso ao jornal argentino Página 12. Trata-se de dois textos sobre experiências de autogestão vividas na Argentina. Um deles escrito por dois académicos, Melina Deledicque e Mariano Feliz; o outro por um protagonista, Mário Barrios.

Em Portugal as empresas em autogestão estão constitucionalemnte integradas no sector cooperativo e social, podendo dizer-se que são parte da economia social. Toda a grande galáxia económico-social que nem integra o sector público, nem o privado lucrativo tem vindo a assumir um relevo crescente quer em Portugal e na União Europeia, quer em muitas outras regiões do mundo.

Isso não tem impedido que, em Portugal, sob o fino manto de uma retórica adocicada e aparentemente favorável, as forças políticas parlamentares continuem a brindar o sector cooperativo e social ( ou se preferirem a economia social) com uma real secundarização estratégica.
E esse profundo défice de futuro é particularmente gritante ( e não só em Portugal) no seio da esquerda, cujos partidos têm sido hegemonizados por correntes políticas que menosprezam estruturalemente o potencial transformador e futurante da economia social.

Em consonância com essa desconsideração estratégica o complexo mediático dominante, com a sua coloração neoliberal, secundariza toda uma área económico-social inovadora, desde logo por que nem conhece os instrumentos analíticos que lhe permitiriam compreendê-la, nem as suas realizações práticas espalhadas pelo mundo.
Também por isso, resolvi transcrever os dois textos que vão seguir-se. No mundo não há apenas as rotinas suicidárias do neoliberalismo capitalista, já que nem todas as organizações se deixam reduzir ao aparente dilema do "ou comes ou és comida". Sem esquecer o papel que a autogestão pode ter no aperfeiçoamento da democracia e na humanização da economia, hoje, no entanto, quero principalmente informar sobre práticas e propostas habitualmente ausentes do primeiro plano dos palcos mediáticos.

Os dois textos são encabeçados por um título que pretende englobá-los a ambos:”Ventajas de producir sin patrones”.
Cada um dos textos tem depois um título próprio. Ei-los :
Valoriza a los trabajadores

Por Melina Deledicque * y Mariano Féliz **

Las experiencias de autogestión obrera han tomado impulso en la Argentina en los últimos años. Fueron los trabajadores desocupados quienes retomaron los ideales autogestivos en su lucha por resignificar los planes sociales arrancados al Estado para crear emprendimientos colectivos autoorganizados. Su lucha no era sólo por la inclusión social (empleo asalariado), sino por el cambio social a través de la creación de espacios de trabajo digno. En paralelo, la historia argentina es rica en procesos de toma de fábricas y autogestión obrera, desde la batalla por el Frigorífico De la Torre llegando al proceso que comienza en los ’80 y se multiplica en 2000/1, y que da cuenta de varios miles de trabajadores que han decidido apostar al autogobierno o autogestión: una práctica a través de la cual deciden impulsar un proceso por autoorganizar sus espacios de trabajo, sus comunidades y sus proyectos productivos.
La autogestión enfrenta la mediación del capital como actor social en la producción. La relación empleado-patrón desaparece y con ello el trabajo asalariado como forma de valorización del capital. Anulado el capital, empieza a recrearse una forma de trabajo digno, no alienado, una forma de asociación libre de trabajadores.
El capitalismo se organiza en torno de la explotación del trabajo y la primacía de la ganancia. La autogestión rechaza la acumulación por la acumulación misma. El proceso de producción ya no valoriza al capital sino valoriza a los propios trabajadores, cuyo trabajo concreto y su producción concreta pasan a tener prioridad.
Con esta forma de organizar la producción, las imposiciones “objetivas” del mercado se desnaturalizan. Los valores del capital (la ganancia como fin) comienzan a ser desplazados y entran a jugar otros valores. Se cuestionan las jerarquías impuestas por la forma de organización del proceso de trabajo capitalista ligadas a la necesidad que tienen los patrones de dominación política y división de los trabajadores. La gestión conjunta y solidaria torna al trabajo más productivo. Como todo el esfuerzo individual redunda en beneficios inmediatos a los productores directos aumenta la creatividad social y se multiplica la cooperación.
Además, permite reducir la división entre trabajo manual e intelectual, entre la concepción de las actividades y la ejecución de las mismas. La producción asociada permite no sólo la apropiación colectiva de los medios de producción sino que los trabajadores tienen la capacidad de apropiarse del conocimiento científico-técnico que da sentido a su trabajo. Pueden recuperar de esa forma el saber teórico y práctico de la totalidad del proceso de producción, jugando en esto un papel clave la rotación en los puestos de trabajo.
La autogestión tiene profundas implicancias en la subjetividad de los trabajadores que encaran –con esperanza– ese proyecto. Estos espacios de gestión y producción de la vida cotidiana, más allá de la lógica del mercado, alteran la identidad de quienes participan pues cambia la forma que tienen de relacionarse entre sí (con sus compañeros) y con el resto del pueblo. La práctica cotidiana de reflexionar al hacer permite avanzar en formas de interacción más libres y justas.
En este proceso se va creando una nueva cultura del trabajo y una nueva cultura política. Cuando alguien se acostumbra a autodeterminarse en una esfera de su vida (el trabajo) ya no aceptará sin chistar el autoritarismo y la sumisión en las otras (su vida familiar, el sistema político). Si la autogestión obrera conlleva la reapropiación colectiva de la producción socializada, ella permite avanzar en el espacio de la política en un creciente rechazo a la mediación del Estado, cuestionando la privatización de la política y reclamando la constitución de una nueva forma de gestión social, de amplia participación popular y realmente democrática.
Las prácticas autogestivas enfrentan sus límites en el marco de una sociedad dominada por el capital. Encuentran la dificultad de desplazar al mercado como espacio de venta de su producción, la compra de sus insumos y (parcialmente) la reproducción de la vida de sus familias. La necesidad de enfrentar en el mercado a empresas capitalistas limita la autonomía en la toma de decisiones. Estos son límites reales –no meramente normativos (producto de la falta de conciencia “socialista”)– y requieren el desarrollo de estrategias de mayor cooperación y articulación entre los proyectos autogestivos y los movimientos sociales.
En tal sentido, el proceso de autogestión productiva deber ser –y lo es– parte de un proceso más global de cambio social. Es parte de una práctica de construcción cotidiana de poder popular sobre la base de la autoactividad de los trabajadores.
[* UNLP y Centro de Estudios para el Cambio Social.
** Conicet-UNLP y Centro de Estudios para el Cambio Social].

*** *** *** *** ***
Desarrollo comunitario

Por Mario Barrios *

La autogestión de empresas por parte de sus trabajadores constituye, en la actualidad, un modelo productivo cada vez más presente en la realidad económica argentina. A pesar de las trabas propias que impone la dinámica del capital y la ausencia de políticas de Estado serias para el sector, son cada vez más las cooperativas o empresas recuperadas que logran reactivar la producción garantizando fuentes de trabajo y salarios.
Este nuevo mundo de la autogestión es amplio y diverso pero sabemos que, para enfrentar la competencia del mercado y sus exigencias de productividad, necesitamos unidad de acción en función de estrategias que permitan proyectarnos en el mediano y largo plazo. En este sentido, desde la Unión Solidaria de Trabajadores (UST) partimos del supuesto de que no es posible la recuperación del trabajo sin la recuperación del territorio y, por lo tanto, la integralidad de nuestro modelo se basa tanto en la producción como en el desarrollo comunitario; cuyo sostén es la participación popular y el compromiso de los trabajadores, recuperando la conciencia de clase y conformando, dentro de la misma, un nuevo sujeto: el trabajador autogestionado.
La UST, enrolada en la Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (Anta-CTA), es tan sólo una de las experiencias surgidas como consecuencia de las desastrosas políticas neoliberales de las últimas décadas en nuestro país. La decisión de Syusa (Grupo Techint), y de su sucesora (Estrans), de retirarse y dejar a los trabajadores en la calle llevó a que la comisión interna de delegados y los trabajadores decidamos, hace ya cinco años y con el apoyo de toda la comunidad, conformar la Cooperativa de Trabajo UST Ltda., encargada de las tareas de mantenimiento de áreas verdes, parquización, movimientos de tierra, mantenimiento de caminos internos e infraestructura del Centro de Disposición de Villa Dominico.
Esta economía integradora la desarrollamos a partir de la distribución del ingreso decidida en Asamblea. Del ciento por ciento del ingreso, resolvimos que la mitad vuelva a los trabajadores en salarios y garantizamos el acceso a todos los derechos que conquistó el movimiento de los trabajadores en nuestra historia (obra social, aguinaldo, jubilaciones, vacaciones pagas, etcétera). Cabe aclarar que estos derechos laborales no están contemplados en la legislación vigente porque no tenemos un marco jurídico para el trabajador autogestionado.
De la otra mitad, el 25 por ciento se invierte no sólo en amortizaciones sino en el incremento de capital fijo con el objetivo principal de generar más puestos de trabajo (nuestra planta de trabajadores pasó de 39 en 2004 a 92 en 2009). Finalmente, el restante 25 por ciento se orienta al desarrollo social de la comunidad (vivienda, educación, salud, recreación y niñez). Desde esta concepción, la inversión del excedente es una inversión para generar más puestos de trabajo e inclusión social en la comunidad. En este sentido, construimos 100 viviendas en Wilde (Barrio San Lorenzo), pusimos en funcionamiento el Bachillerato popular “Arbolito”, que cuenta con más de 50 alumnos y brinda título oficial (además, de implementar un convenio de extensión universitaria con la Unqui y otro de las mismas características que estamos por concretar con la UBA), construimos el Polideportivo, como eje articulador de todas las actividades recreativas y culturales, y estamos construyendo un centro de abaratamiento para el desarrollo de un mercado popular. También está en marcha el inminente centro de salud y el proyecto de un Centro Recreativo, educativo y de producción agroecológica, en la ribera de Villa Dominico, entre otros.
Todo esto es posible en la medida en que llevamos a la práctica “la integralidad” trabajo-territorio, es decir, la retroalimentación entre la producción y la organización social, como red de contención y apuesta a la participación popular. Simplemente buscamos recuperar esa “vieja subjetividad”, la noción de que todos somos trabajadores. Por ello, desde Anta proponemos, en el marco de la CTA, la sindicalización de los trabajadores autogestionados como herramienta política que oponga la igualdad y justicia social a la exclusión que imponen los sectores dominantes.
En este escenario, consideramos indispensable el desarrollo de políticas activas de Estado que reconozcan esta experiencia del campo popular y aporten a la consolidación de las mismas facilitando el acceso al crédito y elaborando un marco jurídico que reconozca al trabajador autogestionado. Si ello ocurriera, se estaría aportando a la consolidación de esta experiencia de clase que construye la inclusión social con eje en el trabajo.
[* Presidente de la Unión Solidaria de Trabajadores (UST) y secretario general de la Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (Anta)].